1 de septiembre de 2026
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A los 23 tuve un hijo con un hombre casado que no era el padre

Gisela Bernal y Ariel Diwan, tapa de Paparazzi.

Estuvieron cuatro años en pareja, aunque la relación comenzó como un vínculo extramatrimonial. Mientras él seguía con su esposa, ella mantenía una relación ocasional —más sexual que afectiva— con un amigo de larga data. En ese período ella quedó embarazada. Él, que desconocía la presencia de ese tercer hombre, se alegró y se separó. Cuando el niño tuvo cerca de un año formalizaron la relación, pero familiares y conocidos empezaron a decir: “¡No parece tuyo!”. El niño, rubio y de ojos celestes, contrastaba con la tez morena y los ojos oscuros de su padre.

Al principio él se tomaba esas bromas a la ligera, hasta que un día dejó de reír: no era una broma.

Si esto pareciera una ficción, sin embargo es real: es la historia de Gisela Bernal y Ariel Diwan, y del hecho de que el otro hombre fue Francisco Delgado.

Once años después, Gisela hace un mea culpa. Describe haber sido la amante de Diwan como “lo peor” y “el error garrafal de mi vida”. “Yo era una niña, no entendía mucho de la vida todavía. Fue la primera y única vez en mi vida que viví una experiencia así”, le dijo la bailarina a Rulo Schijman, en Infobae.

Explicó además que la situación “no era cómoda” para ella y que no sabía cómo manejarla: “Él la tenía más clara que yo. Yo fui la tercera (amante de Diwan)”. Cuando supo que iba a ser madre, dio por sentado que el entonces productor de Stravaganza —la obra de Flavio Mendoza en la que ella trabajaba— era el padre.

Gisela Bernal y Ariel Diwan, tapa de Paparazzi.
Gisela Bernal y Ariel Diwan, tapa de Paparazzi.

En paralelo estaba Francisco Delgado, quien ingresó a Gran Hermano justo antes de que estallara el escándalo, y que a Gisela le había dicho que no podía tener hijos.

—¿Eran encuentros ocasionales?
—Éramos amigos. Teníamos un vínculo no formal; él no creía en la fidelidad y lo planteaba con claridad, por lo que nadie se enganchaba. Yo era soltera y vivía sola…
—¿Y por eso no se cuidaban?
—No es que nunca nos cuidáramos; muchas veces sí nos cuidamos. En esa ocasión, no.
—Cuando nació el bebé, suponías que era de Ariel?
—Sí. No había otra opción.
—¿Y cuándo surgieron las sospechas?
—Yo no las tuve.

Diwan, en cambio, sí sospechó. Se hizo una prueba de ADN a sus espaldas y, al obtener un resultado negativo, primero confrontó a Bernal y luego habló ante los micrófonos de Intrusos. Fue un escándalo mediático que, según Gisela, “fue muy fuerte y terrible para todos. Fue destructivo a nivel emocional para todas las personas involucradas”.

Hoy Ian tiene 13 años y cursa el primer año del secundario. Nunca más vio a Diwan y se encuentra de vez en cuando con Delgado, que vive en el exterior. “Yo le fui contando su historia desde muy pequeño; en realidad es más mi historia. Gracias a Dios no tiene recuerdos vivos de esa primera etapa porque era muy chico. Sabe, conoce y en su momento, con ayuda terapéutica, pudimos despejar las dudas al nivel que él necesitaba”, dice Gisela.

Gisela resume que lo ocurrido “parece una novela”.

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