Néstor Dólera, presidente de la Cámara Empresaria del Parque Industrial de Pilar, advirtió que entre 40 y 50 empresas del complejo podrían cerrar si no se modifica la política industrial. Señaló como principales dificultades el fuerte aumento de las tarifas de servicios —especialmente la electricidad—, la caída del consumo y la apertura de importaciones.
En diálogo con Pilar de Todos, Dólera afirmó que la situación del sector se agravó en los últimos dos años y medio y que muchas empresas ya no pueden trasladar los mayores costos a los precios.
Según Dólera, la desregulación en las tarifas impide un control estatal efectivo y, de no cambiar el rumbo, entre 40 y 50 firmas podrían dejar de operar.
Un relevamiento elaborado por la Cámara en diciembre de 2023 mostraba que algunas PYMES medianas pagaban alrededor de 3 a 3,5 millones de pesos por electricidad; actualmente, esos montos pueden llegar a 110 millones.
El dirigente describió ese incremento como un salto muy significativo y advirtió que, además de las tarifas, las empresas enfrentan inflación, paritarias, mayor competencia importada y caída del consumo.
Por estas razones, sostuvo Dólera, muchas empresas tienen dificultades para sostener sus costos y ya se registraron cierres en compañías como ILVA, Whirlpool, Kimberly Clark y Berry.
A nivel del parque, según el propio relevamiento de la Cámara, entre 210 y 220 empresas operan actualmente, y cerca de 12 o 13 de ellas ya cerraron.
12 o 13 empresas ya cerraron
El Parque Industrial de Pilar reúne hoy entre 210 y 220 empresas; la Cámara estima que unas 12 o 13 ya cesaron sus actividades.
El principal riesgo, advirtió el dirigente, está hacia adelante: otras 40 o 50 compañías, en su mayoría PYMES, corren peligro de dejar de operar si se mantienen las condiciones actuales.
Muchas empresas ya no cuentan con margen para achicar sus estructuras laborales y están funcionando con niveles mínimos de actividad.
Dólera señaló que algunas industrias operan en torno al 40% de su capacidad y que la demanda o consumo se redujo aproximadamente un 50%.
“Muchas empresas están al mínimo de producción, en un 40%, y el consumo cayó un 50%. Son varios factores los que afectan a la industria, no es un solo punto”, resumió el dirigente.
El impacto sobre el empleo
El deterioro de la actividad industrial ya impactó en el empleo: el Parque Industrial emplea a unas 35.000 personas y, según un relevamiento de fines del año pasado/principios de este, cerca de 7.000 puestos de trabajo se habían perdido.
La Cámara todavía no cuenta con un nuevo relevamiento de despidos, ya que actualizan esa cifra habitualmente hacia fines de septiembre o principios de octubre.
La preocupación central es que una nueva ola de cierres profundice la pérdida de puestos laborales.
Dólera mencionó a las industrias alimenticias y farmacéuticas como las que atraviesan una situación relativamente mejor, por tratarse de bienes de primera necesidad.
El resto de las actividades industriales enfrenta, en su evaluación, un escenario “muy complicado”.
Según Dólera, las empresas más vulnerables son las PYMES, que en general emplean entre 30 y 50 personas.
Reclamo por una política industrial
Desde la Cámara Empresaria del Parque Industrial de Pilar dijeron haber iniciado contactos con autoridades nacionales para buscar soluciones, pero que hasta el momento no obtuvieron respuestas concretas.
Dólera explicó que uno de los objetivos es impulsar herramientas de promoción industrial que permitan sostener la actividad y preservar el empleo.
En ese sentido, cuestionó las políticas nacionales vigentes y enfatizó que el sector requiere medidas específicas para afrontar el aumento de costos y la caída de la demanda.
Pidió que se atiendan las necesidades de quienes generan empleo e invierten en el país y lamentó la ausencia de una política industrial clara.
También destacó el peso de la industria en el empleo formal y cuestionó el cierre masivo de pequeñas y medianas empresas registrado en los últimos años.
“La industria en nuestro país genera casi el 48% del trabajo en blanco. En estos dos años y medio de gestión cerraron 30.000 PYMEs y, proyectado, si continúa así podrían llegar a 40.000 a fin de año o a principios del próximo”, concluyó Dólera.


