La Policía portuguesa desalojó en la madrugada de este domingo las acampadas que se habían reinstalado en Lisboa y Oporto; la operación se saldó con 31 detenidos y, tras enfrentamientos con manifestantes, dejó heridos, aunque las cifras difieren entre fuentes.
La Policía de Seguridad Pública (PSP) inició la actuación a las 02:00 hora local (GMT) en la plaza D. Pedro IV (Rossio) de Lisboa y en la plaza D. João I de Oporto.
En un comunicado, la PSP explicó que la intervención se debió a la persistencia de las protestas, a los daños ocasionados al patrimonio público y a la necesidad de retirar estructuras de acampada instaladas sin la autorización legal correspondiente y en condiciones contrarias a la normativa vigente.
Según la PSP, en Lisboa se practicaron 25 detenciones y en Oporto seis; la misma fuente informó, hasta ahora, de siete heridos (cinco en Lisboa y dos en Oporto), entre ellos tres agentes y cuatro ciudadanos.
Los organizadores, sin embargo, sostienen una cifra distinta y afirman que 37 personas resultaron heridas durante la carga policial.
En total, la policía municipal retiró y confiscó 171 estructuras de acampada: 117 en Lisboa y 54 en Oporto.
La decisión de volver a instalar las tiendas se adoptó en asambleas populares celebradas tras las manifestaciones multitudinarias del sábado, conscientes del riesgo de ser desalojados ante la advertencia de las autoridades de que no permitirían la acampada.
El uso del espacio público para acampar en protesta por la crisis de la vivienda ha abierto en Portugal un debate entre autoridades, movimientos ciudadanos y la opinión pública sobre los límites legales de estas formas de protesta.
Durante la última semana, los manifestantes han vuelto a montar tiendas en varias ocasiones; en algunos casos las retiraron ellos mismos y en otros fueron desalojadas por operaciones policiales.
Las respuestas de las autoridades han sido variadas: desde la intervención policial con incidentes en Oporto en la madrugada del día 15, que está siendo investigada por la Fiscalía, hasta una actitud relativamente permisiva durante varios días respecto a la acampada en Lisboa, donde el pasado martes la policía detuvo a 55 personas y retiró 228 carpas.
Las movilizaciones en Portugal toman como referencia la acampada iniciada el 26 de septiembre en la Puerta del Sol de Madrid tras el desahucio de Maricarmen Abascal, de 87 años, quien falleció en el hospital catorce días después.

