El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cargó contra Noruega —país anfitrión del Premio Nobel de la Paz— y lo calificó de “país de mierda” tras no ser él el galardonado; el comité noruego otorgó el premio a la jurista sudafricana Navanethem Pillay.
En un mitin previo a las elecciones de medio mandato, celebrado en Port Huron (Míchigan) y con los comicios previstos para el 3 de noviembre, Trump justificó su rechazo a recibir inmigrantes noruegos —preferiendo, dijo, ciudadanos de Dinamarca— citando la decisión del Comité Noruego del Nobel. Frente a sus seguidores afirmó que no quería tener nada que ver con Noruega y dijo que el país “apesta” y se había convertido en “un país de mierda”.
El presidente señaló que su enfado se debía a lo que él describió como sus logros internacionales: aseguró haber “resuelto ocho guerras” y tener “dos más en camino”, mencionando mediaciones entre Azerbaiyán y Armenia, y entre India y Pakistán, y afirmó que con ello había salvado “al menos 30 millones de vidas”.
Trump también volvió a criticar que su predecesor Barack Obama recibiera el Nobel pocas semanas después de llegar a la Casa Blanca en 2009, y relató que la opositora venezolana María Corina Machado, a la que vinculó al premio, le habría entregado su medalla mientras le aseguraba que Trump “ha puesto fin a muchas guerras y se merece el Premio Nobel de la Paz más que cualquier otra persona”.
El día del anuncio del galardón a Pillay, Trump amplió en sus redes sociales la lista de logros internacionales que se atribuye, incluyendo la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro, la liberación de todos los rehenes israelíes en manos de Hamás y la paralización del programa nuclear de Irán.
Asimismo criticó que el premio se hubiera concedido a una persona liberal vinculada a Naciones Unidas y “de la que nadie ha oído hablar jamás”, y aseguró que, a su juicio, el prestigio del Nobel había quedado desacreditado por lo que describió como “un puñado de ideólogos radicales” antidemocráticos y hostiles a la civilización.

