Hay relatos de la vida de Diego Maradona que siguen siendo poco conocidos y solo quienes crecieron junto a él pueden contarlos. Los Amigos de Pelusa es un grupo de vecinos de Fiorito que compartieron la infancia y la adolescencia con el Diez y se organizaron para rescatar anécdotas y recuerdos de esos años. A través de un programa de streaming relatan sus vivencias y mantienen vivos esos momentos, además de realizar tareas solidarias en apoyo a merenderos del barrio.
“Somos amigos de la infancia de Diego y nos juntamos hace un par de años para ayudar a merenderos con donaciones de ropa y cortes de pelo gratuitos. Siempre fuimos de perfil bajo y hace un tiempo nos ofrecieron hacer un programa de streaming para contar nuestras anécdotas con Maradona, así que nos animamos porque tenemos muchas historias que no las escuchás en ningún lado”, señaló Carlos, uno de los miembros de Los Amigos de Pelusa.
El programa de streaming de Los Amigos de Pelusa se emite todos los jueves a las 20 desde el canal de YouTube del Espacio Cultural La Morocha. “Ya hicimos 17 programas con varios invitados especiales. Nosotros nos criamos en Fiorito con Diego y todos tenemos una historia junto a él: compartimos cumpleaños, viajes en tren y travesuras”, dijo Mary, otra integrante del grupo. “Todos conocen a Diego Maradona como jugador y nosotros conocimos a Pelusa. Con este programa queremos contar una parte de su vida que no está difundida”, agregó.
Los vecinos también buscan fortalecer su trabajo solidario mediante la creación de una fundación que colabore con niños y adultos en situación de necesidad. “Hoy, que estamos pasando momentos difíciles, siento que como pueblo extrañamos mucho a Maradona porque era un líder que siempre nos defendía y nunca se olvidó de sus raíces. Soy un eterno agradecido de que él me haya brindado su amistad”, destacó El Tano, quien mantuvo una relación de mucha confianza con Diego.
Anécdotas inolvidables con el Pelusa de Fiorito
“Nací y me crié en Fiorito como Diego; compartimos juegos y travesuras de la niñez, como correr, jugar a las escondidas y tomar el tren para comprar un helado. Siempre fue especial: un buen amigo, compañero y divertido”, recuerda Mary, que vivía en la intersección de Mario Bravo y Azamor, a unos 20 metros de la casa donde vivió la familia Maradona, en Azamor 523. “Éramos varios amigos de la cuadra y siempre lo veía jugar a la pelota en un baldío. Cuando cumplió 16 nos reunimos en su casa y ahí le dieron la llave del hogar que después tuvo en Villa del Parque”, añadió.
Carlos también rememora con alegría los momentos compartidos con quien sería considerado el mejor futbolista de todos los tiempos. “Nos conocimos a los 9 años: yo jugaba en Lanús y Diego en Argentinos Juniors. Tuvimos una relación cercana; jugábamos a la pelota en el potrero y él venía seguido a mi casa en Mario Bravo y Figueredo para contarme cómo le iba en el club”, contó.
El potrero de Fiorito donde Diego mostraba su talento estaba en Plumerillo y Chivilcoy. “Hacía desastres, era de otro planeta. En esa época los partidos se jugaban por plata y le decíamos que no jugara para que no se lesionara”, relató Carlos, quien conserva el carnet que Diego le regaló cuando jugaba en las inferiores de Argentinos Juniors.


