El presidente argentino, Javier Milei, dedicó su intervención ante la Asamblea General a criticar a la ONU y a reafirmar que la soberanía sobre las Islas Malvinas constituye una causa nacional para Argentina.
Milei afirmó que Naciones Unidas tiene problemas graves y la describió como una institución ineficaz, a la que acusó de sostener una élite improductiva.
Gran parte de su discurso se centró en las Malvinas y en los intereses argentinos, señalando que la ONU ha desatendido el tema y reiterando que las islas son una causa de importancia nacional.
Sostuvo que la disputa no es solo bilateral entre Argentina y el Reino Unido y pidió que el organismo tenga en cuenta las resoluciones existentes. Dijo que su país opta por una defensa pacífica y efectiva y convocó al Reino Unido a dialogar sobre una solución pacífica y la explotación de recursos naturales, advirtiendo que Argentina no esperará pasivamente la acción de la ONU.
En su intervención también defendió a Israel y a Estados Unidos, criticó a Irán y cuestionó el papel de la ONU durante la pandemia de COVID-19.
Milei dedicó atención a la inteligencia artificial, señalando que donde otros ven una amenaza él ve una oportunidad: describió la IA como una nueva frontera y una herramienta para aumentar la productividad, pidió prudencia sin temor ni sumisión y recurrió a referencias económicas clásicas para justificar su enfoque.
Para concluir, pronunció su conocida consigna: “Viva la libertad, carajo”.

