Con la convicción de que “el arte sana”, Guadalupe Rodríguez (41), de Temperley, encontró en la escritura y la música una vía de escape durante un momento difícil. Hace una semana presentó su primera novela, La versión Swiftie de los finales felices, inspirada en parte en la discografía de la cantante Taylor Swift.
Rodríguez vive en La Perla de Temperley, trabaja en el Centro Atómico Ezeiza, es licenciada en Física Médica y es madre de un niño de 5 años. Su formación y trayectoria estuvieron más vinculadas a las ciencias exactas que al arte, por lo que publicar una novela le parecía improbable hasta que la vida la acercó a la escritura.
Contó que desde hace tiempo sentía la necesidad de expresarse artísticamente y que, como lectora habitual, se sintió inspirada por historias de mujeres que se desafían a sí mismas. En ese proceso identificó a Taylor Swift como una fuente de inspiración.
Su interés por la cantante creció con los años: aunque siempre le gustó la música de Swift, fue con el álbum Lover (2019) cuando quedó especialmente impactada, y luego Folklore, publicado en la pandemia, la terminó de conquistar y la llevó a redescubrir toda su obra.
El momento que transitó la vecina de Temperley que la llevó a escribir
La escritura surgió como una necesidad para expresar lo que vivió en un periodo complicado tras convertirse en madre. Reconoció que fue una etapa de muchos cambios y de reevaluación personal.
Relató que atravesó una crisis existencial común a muchas mujeres después de la maternidad: cuestionó su identidad profesional y personal, se sintió insatisfecha con su carrera y experimentó sensación de soledad.
Pasó por una depresión postparto que derivó en un cuadro más prolongado de depresión. En ese contexto, encontró en la música de Taylor Swift un consuelo y un mensaje sobre la importancia de la honestidad y la autenticidad consigo misma.
Ese mensaje la motivó a escribir para exteriorizar lo que sentía. Explicó que la maternidad le resultó muy difícil y que le costaba hablar de lo que sucede en el puerperio; por eso volcó esas vivencias en la escritura como forma de expresión y catarsis.
Lo que comenzó para plasmar sentimientos, se convirtió en una novela
Cada noche, mientras cuidaba a su hijo, se sentaba frente a la computadora y escribía. Contó que escribía varias páginas sin filtro y que con el tiempo ese material fue tomando forma hasta dar lugar a un personaje principal, Sofía Argumedo.
Sofía es una adolescente de 16 años que, como la autora en su momento, se siente sola e incomprendida. Encuentra en el arte —pintura y dibujo— una forma de expresión y también en la música de Taylor Swift, cuya empatía le permite sentirse entendida pese a vivir en un contexto distinto.
La versión Swiftie de los finales felices plantea la aceptación personal frente a una sociedad que empuja a cumplir estereotipos. La novela aborda la búsqueda de identidad, los conflictos familiares, los enfrentamientos con los padres y el bullying, y muestra cómo los personajes se rodean de personas que los apoyan o no.
Para los fanáticos de Taylor, la obra integra elementos de la discografía de la cantante: muchas escenas y decisiones de los personajes se inspiran en las canciones que la autora escucha cuando busca respuestas a sus dudas existenciales. Ese ejercicio de relacionar música y vivencias está presente a lo largo de la novela.
Guadalupe recordó que empezó la novela el 5 de noviembre de 2023, en la semana en que Taylor visitó por primera vez la Argentina —el 9 de noviembre— y que mostró el trabajo inicialmente en encuentros de fans. Más tarde, Penguin Random House se interesó por editar la novela, lo que la autora definió como un sueño hecho realidad dada la magnitud de la editorial.
El libro puede comprarse en: https://www.penguinlibros.com/ar/novelas-juveniles/ o a través de la cuenta de Instagram de la autora, @guadalupe_rodriguez_escritora


