Alcides Ariel Orrego fue detenido a principios de octubre en Guernica. Pesaba sobre él un pedido de captura por dos homicidios cometidos en Lomas de Zamora en 2006. Su familia sostiene que es inocente y afirma que se trata de una causa armada que los persigue desde hace años.
Los hechos ocurrieron el 1o de enero de 2006 en Ingeniero Budge: poco después de las celebraciones de Año Nuevo, un hombre abrió fuego contra un grupo de personas acompañado por un cómplice. El ataque dejó dos personas fallecidas.
Durante la reconstrucción del hecho, algunos testigos del barrio señalaron a varios responsables y uno de ellos mencionó a Orrego. La Policía se presentó en su domicilio para notificarle que debía conseguir un abogado porque lo acusaban de los crímenes. Orrego afirmó entonces que había estado durmiendo en el momento del ataque.
A partir de allí comenzó su proceso judicial. La causa continuó con Orrego como único imputado; tras dos juicios, en 2010 fue condenado a 23 años de prisión por doble homicidio simple y tres tentativas de homicidio con arma de fuego.
Tras diversas detenciones y sin sentir que su reclamo fuera atendido, en 2013 Orrego intentó quitarse la vida frente a la Casa Rosada. Más adelante obtuvo la libertad condicional porque su sentencia no estaba firme. Durante 13 años cumplió con la obligación de presentarse mensualmente en el juzgado y pudo vivir en libertad y trabajar. A comienzos de octubre de 2026, sin embargo, efectivos de la SubDDI de San Vicente lo detuvieron en un domicilio de Guernica.
El reclamo de la familia
Desde la nueva detención, la familia afirma que no ha podido verlo y denuncia falta de información por parte de los Tribunales de Lomas de Zamora, lo que les impide gestionarle visitas. Su hermana, Stella Orrego, exige su libertad inmediata y sostiene que la causa fue armada.
Stella explicó que su hermano se presentó ante la Justicia desde el primer momento y no estuvo prófugo; aseguró que durante 13 años se presentó a firmar como correspondía y que, aun así, se actuó con malicia al ordenar la captura.
La familia sostiene que la causa está en trámite de apelación ante la Cámara de Casación y que la sentencia no está firme, aunque desde el Tribunal Oral en lo Criminal No6 de Lomas de Zamora se dictó la orden de detención.
Stella calificó la detención como un hostigamiento y afirmó que, según el abogado que lleva el recurso de Casación, la medida carece de fundamento dado que la sentencia no está firme.
Denuncian una causa armada
La familia señala irregularidades desde el primer juicio. Según su versión, el juez Emilio Vanderman no tuvo en cuenta a testigos que negaban la participación de Orrego y lo condenó por convicción, influido por el llanto de familiares de una víctima, sin respetar la presunción de inocencia ni las declaraciones exculpatorias.
Aunque existió un testigo que mencionó a Alcides en la escena, Stella sostiene que lo hizo por oídas y no por haberlo visto. Señaló además que una persona baleada en el hecho afirmó en un primer momento que Orrego no había sido el autor y que luego, en el segundo juicio, declaró no acordarse. La familia considera que hubo contradicciones y motivos para pensar que la causa fue armada, dejando impunes a los verdaderos responsables.
Stella responsabilizó directamente al juez Vanderman y también apuntó contra la jueza actual del TOC 6, Marianela Mazzola, que firmó la orden de detención; adelantó que solicitará el jury para ambos magistrados.
La familia reclama la pronta liberación de Alcides, argumentando que la causa no está cerrada y que él no debería ser el principal afectado por el proceso en curso.


