El expresidente estadounidense Barack Obama criticó con dureza a su sucesor, Donald Trump, durante mítines el sábado en Ohio y Míchigan en apoyo a candidatos demócratas de cara a las elecciones de mitad de mandato del 3 de noviembre.
Los demócratas buscan recuperar el control de una o ambas cámaras del Congreso, que actualmente dominan los republicanos.
Obama conserva una notable popularidad en la base demócrata y la aprovecha para respaldar a los aspirantes de su partido.
El exmandatario, de 65 años, responsabilizó a la administración Trump del aumento del costo de la vida, agravado por la subida de los precios de los combustibles.
«El actual presidente eligió tomar una serie de malas decisiones», dijo Obama en Ohio, donde hizo campaña por el exsenador demócrata Sherrod Brown.
«Más importante, decidió empezar una guerra innecesaria que nadie pidió», añadió.
En Cleveland afirmó que, tras «dos años de caos, crueldad, corrupción e incompetencia», los votantes tienen la oportunidad de decir «¡Ya basta!» y votar por el cambio.
Más tarde en Míchigan respaldó al demócrata Abdul El‐Sayed, que disputa con el republicano Mike Rogers un escaño en el Senado.
También instó a los asistentes a no retrasar su voto en ninguno de los dos estados: «No procrastinen, no se equivoquen».
La presencia de Obama en Míchigan recibió críticas de Trump, que en su red Truth Social instó a los electores a votar por Rogers.
El magnate republicano aseguró: «¡Obama fue un presidente tremendamente incompetente! Le pagó a Irán miles de millones de dólares y les abrió el camino hacia un arma nuclear», en referencia al acuerdo de 2015 que ofrecía alivio de sanciones a cambio de recortes al programa nuclear iraní.
Trump se retiró de ese acuerdo en su primer mandato y aplicó sanciones severas, incluso contra países que compraban petróleo iraní.
A nivel nacional, las encuestas indican que los demócratas tienen opciones de recuperar la Cámara de Representantes, mientras que la competencia por el Senado se presenta mucho más ajustada.

