Al menos 15 personas permanecen desaparecidas tras las repentinas inundaciones que afectaron este domingo a varias áreas del Parque Nacional del Gran Cañón, en Arizona, y que obligaron a evacuar a decenas de visitantes, según informó el Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos (NPS).
Equipos de emergencia, junto con el Departamento de Seguridad Pública de Arizona, continúan las labores de búsqueda y evacuación para localizar a posibles excursionistas que estaban en las zonas afectadas. Hasta primeras horas del domingo se habían evacuado 62 personas.
La situación se complicó porque las inundaciones dejaron fuera de servicio la única tubería que suministra agua a turistas y residentes del parque. Por la falta de suministro, desde este lunes no se permitirá pernoctar en los hoteles y albergues del Gran Cañón, y las autoridades han pedido a los residentes que reduzcan el consumo de agua.
El NPS también informó de daños significativos en el cañón Bright Angel: casi todas las pasarelas peatonales sobre el arroyo quedaron destruidas, y el acceso al río Colorado y a varios puentes permanecerá cerrado hasta nuevo aviso.
Las autoridades mantienen el dispositivo de emergencia ante la previsión de nuevas tormentas y lluvias intensas.

