El gobernador bonaerense Axel Kicillof presidió un encuentro con representantes de cámaras sectoriales, empresarios y delegados sindicales con motivo del Día de la Industria.
La reunión se realizó en el Parque Industrial Tecnológico Aeronáutico de Morón y contó con la presencia de la vicegobernadora Verónica Magario; el ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica, Augusto Costa; y el intendente local, Lucas Ghi.
En el acto, Kicillof cuestionó con firmeza la situación del sector industrial en la Argentina, atribuyendo su deterioro a las políticas aplicadas por el gobierno nacional.
Según el gobernador, no se trata de una mala coyuntura fortuita sino de una decisión política deliberada que, en su criterio, impulsa un proceso sistemático de desindustrialización. Afirmó que esta orientación afecta la historia, la soberanía y el futuro económico del país.
Agregó que el entramado industrial atraviesa un quiebre que se agrava mes a mes y que, a su juicio, los efectos son congruentes con el objetivo del gobierno nacional de modificar profundamente la matriz productiva y la inserción internacional de la Argentina. Contrastó esa línea con la tendencia internacional, donde sostuvo que la mayoría de los países sostienen políticas industriales por motivos productivos, estratégicos y de soberanía.
Advirtió sobre el riesgo de una economía primarizada con menor empleo y menos derechos y destacó la consigna del encuentro: “Con producción y trabajo, hay otro camino”. La vicegobernadora Magario señaló que la industria enfrenta una combinación crítica: costos de producción elevados, apertura indiscriminada de importaciones y caída del consumo, y afirmó que esas condiciones han afectado a múltiples rubros. Planteó la necesidad de un cambio profundo para recuperar la industria, el empleo y el futuro del país.
Situación en la provincia
El ministro Augusto Costa describió la situación provincial como muy crítica: afirmó que, desde la asunción del actual gobierno nacional, cerraron 1.597 empresas en la provincia de Buenos Aires y se perdieron más de 46.000 empleos en el sector industrial, y responsabilizó al gobierno nacional por ese proceso de desindustrialización.
Costa resaltó la importancia del trabajo cotidiano en las fábricas frente a quienes eligen la evasión o la especulación, y llamó a la organización y al encuentro entre actores del sector para recuperar la actividad productiva y restituir empleo y dignidad. Por su parte, Kicillof aseguró que la situación puede revertirse: requerirá tiempo, esfuerzo y políticas inteligentes y soberanas orientadas a la reindustrialización. Subrayó que las decisiones no deben guiarse por afinidades ideológicas personales, sino por el interés del pueblo argentino. Hubo además rechazo de vecinos a la instalación de la planta.


