El rey Carlos III expresó el martes su “más profundo pesar personal” por la trata transatlántica de esclavos, calificándola como un “capítulo vergonzoso de la historia” que aún pesa sobre los países de la Commonwealth. Hizo estas declaraciones al inaugurar la Cumbre de jefes de Gobierno de la Commonwealth, que se celebra en Antigua y Barbuda y reúne a mandatarios de más de cincuenta países. El monarca señaló que la herencia histórica incluye tanto logros como errores y que sus efectos siguen presentes. Añadió que, aunque no se puede cambiar el pasado, está comprometido en abordar esos errores con medidas orientadas al futuro, como mejorar el acceso a la educación y al empleo, fortalecer el comercio dentro de la Commonwealth y aumentar la resiliencia ante el cambio climático, sin referirse a compensaciones económicas solicitadas a Londres.
A pesar de los intentos de Carlos III por afrontar el tema durante su gira por el Caribe y en la cumbre, el rey evitó acceder a la demanda de una disculpa formal que gobiernos y múltiples organizaciones de la región vienen reclamando desde hace tiempo.
El Palacio de Buckingham recordó que el papel del Rey como jefe de la Commonwealth es “inspirar y convocar, más que elaborar políticas”, una postura que busca distanciarlo de la polémica sobre si el Reino Unido debería pedir perdón y reparar su participación en el comercio transatlántico de esclavos.
El soberano incidió en que no se pueden cambiar las acciones de quienes les precedieron, pero que es posible aprender del pasado. Afirmó que el comercio transatlántico de personas esclavizadas continúa ensombreciendo estas islas y a otros miembros de la Mancomunidad.
Al referirse de forma personal a la historia de la esclavitud, Carlos III dijo que ese capítulo le provoca “horror” y “la más profunda tristeza personal”. También reconoció a quienes trabajaron para poner fin a la trata, señalando que la historia demuestra que la injusticia puede superarse con determinación y coraje, y que la Marina Real desempeñó un papel relevante en ese proceso.
En días recientes, el primer ministro británico, Andy Burnham, se mostró dispuesto a que el monarca emitiera una disculpa formal en la Commonwealth, lo que representaría un cambio respecto a posturas anteriores en Downing Street. Ese planteamiento, sin embargo, enfrenta la oposición de líderes británicos como los del Partido Conservador. Burnham, además, descartó atender la petición de reparaciones económicas que reclaman varios países, con Jamaica a la cabeza.

