Cathy Fulop protagonizó un momento emotivo en La Peña de Morfi, el ciclo de Telefe, al dedicarle una carta cargada de afecto y reflexión a su hija Oriana Sabatini. En un video, la actriz venezolana habló desde el corazón sobre su experiencia de maternidad ahora que Oriana también es madre de la pequeña Gia. Sus palabras combinaron emoción, recuerdos y una confesión sincera: “No sé si hice las cosas bien”.
“Espero que esta carta la puedas guardar en tu corazón. Tú naciste de nuestro amor y esa es la palabra que te define, Ori, es amor”, comenzó la conductora, poniendo el foco en el vínculo afectivo que marcó la crianza y en el deseo de que su hija creciera sensible y empática.
Fulop recordó que desde que tuvo a Oriana en sus brazos quiso que fuera una buena persona, capaz de ponerse en el lugar del otro. Esa enseñanza —la importancia de la sensibilidad y la empatía— fue uno de los pilares que intentó transmitir durante la crianza, y la carta cobró un significado especial ahora que su hija atraviesa la misma etapa con su bebé.
Lo más conmovedor fue cuando describió la conexión entre madre e hija, que vuelve a manifestarse con la llegada de una nueva generación. “Hoy al verte con Gia, me hace acordar mis momentos con vos conectadas con ese hilo de amor que todo bebé tiene con su mamá. Sé que hay momentos en que sientes que no puedes más y sin embargo, se sigue adelante. Me emociona hasta las lágrimas porque me hace viajar en el tiempo”, expresó, emocionada por ver a Oriana en una etapa que ella vivió intensamente.
El mensaje de Cathy Fulop sobre la nueva etapa que atraviesan con Oriana Sabatini
En otra parte de la carta, Cathy admitió que su rol de madre estuvo marcado por dudas, miedos y errores. Lejos de mostrarse perfecta, habló desde la experiencia y señaló que cada familia construye su propia historia, aprendiendo con el tiempo. “Seguramente con mis aciertos, mis errores, mis miedos”, reconoció al repasar su camino como madre.
También resaltó que la maternidad permite reinterpretar el pasado. Al verla cuidar a Gia, sintió revivir aspectos de la madre que fue y aconsejó a Oriana no exigirse la perfección: “Recuerda que no tienes que ser perfecta, tienes que construir con amor y paciencia”. El mensaje buscó aliviar la presión que suelen sentir muchas madres y recordar que no es necesario tener todas las respuestas.
La frase más contundente de la carta fue aquella en la que puso en palabras una inquietud común: “Nunca te olvides, eres fuerte, valiente y más maravillosa de lo que puedas imaginar. No sé si hice las cosas bien pero parte de mi respuesta está en ti, verte cuidar a tu familia me llena de gratitud”. Para Cathy, ver a Oriana formar su propia familia es también una manera de valorar lo que sembró durante años.

