El Kremlin reiteró que la cesión total del Donbás por parte de Ucrania es condición indispensable para cualquier acuerdo de paz, informó la agencia estatal TASS tras las conversaciones trilaterales celebradas el fin de semana en Abu Dabi. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, subrayó que este asunto “es de importancia fundamental para la parte rusa”, en referencia a la llamada “fórmula Anchorage”.
El presidente Vladímir Putin ha declarado en varias ocasiones que Rusia tomará por la fuerza la región del Donbás, de la que las fuerzas rusas controlan actualmente alrededor del 90%, salvo que Kiev acepte cederla en un acuerdo. Según fuentes cercanas al Kremlin citadas por TASS, la “fórmula Anchorage” aludiría a un supuesto acuerdo alcanzado en agosto de 2025 entre Putin y el entonces presidente estadounidense, Donald Trump, durante una cumbre en Alaska, que incluiría la entrega del control total del Donbás por parte de Ucrania y la congelación de las líneas del frente en otras zonas del este y sur como condición para cualquier pacto futuro.
Kiev ha afirmado repetidamente que no cederá territorios que Moscú no haya conquistado por la fuerza. La agencia estatal RIA citó a Peskov calificando de “constructivas” las conversaciones en Abu Dabi auspiciadas por Estados Unidos, aunque la primera ronda concluyó sin acuerdo. El Kremlin confirmó además que habrá una segunda ronda la próxima semana, sin precisar fecha exacta.
Según medios estatales, la delegación rusa en Abu Dabi estuvo integrada únicamente por militares. Peskov comentó que el inicio de contactos constructivos representa un avance, pero advirtió que queda “mucho trabajo por delante” y que sería erróneo esperar grandes resultados de los primeros encuentros.
Moscú insiste en que no declarará un alto el fuego hasta que las fuerzas ucranianas se retiren por completo del Donbás, donde Kiev aún mantiene el control de más de una quinta parte de la región de Donetsk. Peskov reiteró que la cuestión territorial es prioritaria para Rusia y que ahora corresponde a expertos y grupos de trabajo avanzar en las negociaciones.
Tanto representantes rusos como ucranianos describieron las discusiones como constructivas. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, afirmó que se abordaron “los posibles criterios para el fin de la guerra”. Una fuente rusa señaló que hubo “resultados” tras casi tres horas de conversaciones a puerta cerrada, aunque reconoció que el control del Donbás sigue siendo el punto más complejo.
Un funcionario estadounidense presente en las reuniones declaró a los medios que “hubo mucho respeto en la sala entre las partes porque realmente buscaban encontrar soluciones”, pese a la violencia y las numerosas bajas registradas desde el inicio del conflicto.


