23 de febrero de 2026
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Hang Son Doong: la cueva más grande del mundo con fósiles y ríos subterráneos

En la provincia de Quang Binh, en el centro de Vietnam, se encuentra Hang Son Doong, una cueva de dimensiones excepcionales considerada la mayor del mundo en términos de volumen y altura. Está situada en el Parque Nacional Phong Nha-Ke Bang, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y constituye una formación geológica de gran interés tanto para exploradores como para científicos.

El hallazgo de Hang Son Doong se remonta a 1991, cuando un agricultor local percibió humo y el ruido de agua a distancia, sin identificar la fuente. No obstante, la entrada permaneció oculta al público y a la comunidad científica durante casi veinte años.

En 2009, una expedición científica británica, tras unas seis horas de marcha por la selva densa, localizó una de las principales bocas de la cueva, oculta entre la vegetación característica de la zona. Los descubridores afirmaron que las dimensiones y características internas superaron lo previsto inicialmente.

Las primeras mediciones demostraron la enorme escala de la cavidad: en su interior podría caber un edificio de cuarenta plantas o incluso un avión Boeing 747.

Los estudios indican que la cueva tiene entre 2 y 5 millones de años, formada por la erosión de la roca caliza a lo largo del tiempo por un río subterráneo. Su nombre en vietnamita se traduce como “cueva del río de la montaña”, en referencia al cauce que atraviesa y modeló la cavidad.

Dimensiones colosales y paisajes únicos

Hang Son Doong destaca por sus dimensiones y por los distintos ecosistemas que aloja en su interior. Según investigaciones y reportes especializados, hay tramos cuyas galerías alcanzan hasta 200 metros de altura y 150 metros de ancho, medidas que superan a las de otras cavidades conocidas.

En su interior se han documentado estalagmitas de hasta 70 metros de altura, consideradas entre las más altas del planeta, y zonas donde una abertura en la superficie permite la entrada de luz solar, dando lugar a una “selva” interna y a un microclima particular que favorece la presencia de especies vegetales y animales endémicos.

El acceso y el recorrido por la cueva presentan desafíos físicos y técnicos. Desde 2013, solo una empresa autorizada por las autoridades vietnamitas organiza expediciones turísticas, debido a la fragilidad del ecosistema y a los riesgos asociados. Los recorridos, que duran varios días, requieren un alto nivel de resistencia y experiencia en trekking.

Entre los elementos más destacados del itinerario figuran una enorme estalagmita apodada “Mano de Perro” y un muro de unos sesenta metros que conserva fósiles de animales prehistóricos, vestigios de la historia natural de la región.

Un destino exclusivo para aventureros

La logística exigente y las plazas limitadas han convertido a Hang Son Doong en un destino muy cotizado para quienes buscan aventura y contacto con entornos naturales extremos. Cada año solo un número reducido de visitantes recibe permisos de ingreso, medida destinada a proteger el equilibrio ecológico de la cueva y reducir el impacto humano. La empresa vietnamita Oxalis Adventure, responsable de las expediciones autorizadas, suele agotar sus plazas con varios meses de antelación.

La travesía incluye el paso por galerías parcialmente inundadas, acampadas dentro de espacios cavernosos de gran tamaño y un ascenso final por una pared rocosa hasta la salida. Los guías insisten en la preparación física de los participantes y en el cumplimiento de normas de conservación. La cueva aún guarda zonas no exploradas y la comunidad científica considera plausible que el sistema subterráneo sea aún más extenso de lo conocido hasta ahora.

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