Netflix tiene un nuevo éxito: Depredador dominante se posicionó como la película más vista en 86 países. La trama sigue a una escaladora interpretada por Charlize Theron que viaja a un parque nacional australiano en busca de una experiencia transformadora; pronto la historia deriva en una lucha por la supervivencia después de desapariciones inexplicables y la aparición de un depredador humano que la toma como objetivo.
El guion es de Jeremy Robbins y la dirección corre a cargo de Baltasar Kormákur, conocido por sus trabajos que construyen tensión en ambientes hostiles. La película se apoya principalmente en el duelo actoral entre Theron y Taron Egerton, mientras que el resto del elenco pasa más desapercibido. Ambos protagonistas ya tenían antecedentes exitosos en la plataforma, lo que contribuyó a generar expectativas altas.
En lo crítico y en lo público hay discrepancias: en Rotten Tomatoes registra un 66% de aprobación, en IMDb tiene un 6,2 y en Letterboxd un 2,71 sobre 5. El filme es elogiado por su comienzo, el manejo del conflicto y el aprovechamiento del entorno natural para generar atmósfera, pero recibe críticas porque pierde impulso en su segunda mitad y el desenlace no alcanza el impacto prometido. Aun así, se le reconoce ritmo, momentos de tensión y actuaciones sólidas que sostienen la película, pese a que muchos esperaban algo aún más contundente dada la combinación de nombres y planteamiento.

