7 de mayo de 2026
Buenos Aires, 13 C

Pueblo canadiense convierte minas de carbón en energía limpia

Un pueblo canadiense con pasado minero está explorando una nueva fuente de energía limpia aprovechando la infraestructura subterránea que dejó la extracción de carbón. Cumberland, en la Columbia Británica, estudia cómo el agua acumulada en sus túneles mineros abandonados puede servir como reserva térmica para un sistema geotérmico capaz de calentar y enfriar edificios de la localidad con bajas emisiones, en colaboración con la iniciativa ACET (Accelerating Community Energy Transformation) liderada por la Universidad de Victoria.

La comunidad creció históricamente en torno a la minería de carbón: entre 1888 y finales de la década de 1960 se extrajeron cerca de 16 millones de toneladas del valle de Comox, según registros locales. El carbón se embarcaba desde Union Bay hacia mercados internacionales, incluida Japón, y sostenía la economía regional durante décadas.

Con el cierre de las minas quedó una extensa red de túneles subterráneos y un impacto económico duradero en los alrededor de 4.800 habitantes del pueblo. La alcaldesa Vickey Brown ha señalado que el proyecto permite reconocer la historia de Cumberland e incorporarla en una propuesta de energía limpia y sostenible para el futuro.

Cómo funciona la energía geotérmica de mina

El sistema se basa en una propiedad térmica simple: el agua en minas profundas tiende a mantener una temperatura más estable que el aire exterior, siendo relativa y consistentemente más fría en verano y más cálida en invierno. Mediante bombas de calor y circuitos intercambiadores, esa diferencia térmica puede usarse para proporcionar calefacción en invierno y refrigeración en verano a edificios conectados.

Especialistas describen el conjunto como un gran intercambiador de calor geotérmico. Dado que los túneles se extienden bajo buena parte de la ciudad, el recurso podría abastecer zonas amplias con energía a bajo costo y con reducidas emisiones de carbono.

Los trabajos de cartografía geológica han permitido estimar la extensión de la red subterránea y la energía utilizable. Según el geólogo local Cory MacNeill, aprovechar el agua de mina resulta más accesible y menos costoso que la perforación geotérmica profunda, ya que la infraestructura existente ayuda a compensar las variaciones estacionales sin inversiones tan elevadas.

El proyecto piloto y sus objetivos

El plan inicial, denominado Cumberland District Energy, se enfoca en áreas clave de reurbanización cívica que incluyen un centro comunitario, edificios municipales, vivienda asequible y una zona industrial próxima al lago Comox. Varias manzanas municipales —donde se ubican la oficina del pueblo, el ayuntamiento, obras públicas y un centro recreativo— están directamente sobre antiguas minas y son candidatas para el piloto.

Para los responsables del programa, la iniciativa trasciende lo energético: busca replantear el legado extractivo del pueblo, transformando infraestructuras obsoletas en un bien comunitario que aporte servicios y beneficios locales.

Impacto económico y proyección futura

Un sistema de calefacción y refrigeración más eficiente y económico podría atraer negocios que requieren control térmico, como invernaderos o plantas de procesamiento de alimentos, generando empleo, aumentando la base impositiva y mejorando la calidad de vida. La reducción del consumo energético también contribuiría a menores emisiones locales.

Proyectos similares ya existen en Canadá —por ejemplo en Nanaimo (Columbia Británica) y Springhill (Nueva Escocia)—, lo que demuestra la viabilidad del concepto en comunidades mineras antiguas. Si el piloto en Cumberland resulta exitoso, la extensa red de túneles podría permitir una escala mayor del sistema energético en el futuro.

Artículo anterior

Inscripciones abiertas para boxeo gratuito en La Matanza

Artículo siguiente

Hallan granada en tacho de basura en Constitución

Continuar leyendo

Últimas noticias

Menos colectivos en AMBA