Gran Hermano Generación Dorada (Telefe) vivió una noche intensa. Este miércoles, Santiago del Moro presentó trece nuevos participantes: nueve caras nuevas y cuatro exconcursantes que participaron del repechaje. El conductor había anticipado el cambio de dinámica: “La casa se resetea”. La gala comenzó a las 22:30 y modificó por completo la convivencia, que hasta entonces tenía doce habitantes.
La emisión comenzó con la presencia del conductor y sus característicos lentes oscuros. La convocatoria fue grande: parte del público esperó fuera del estudio de Telefe para despedir a quienes se dirigían a la casa.
Desde el inicio, Del Moro explicó las reglas: los participantes con menos votos irían saliendo y, a la par, entrarían nuevos hasta quedar los últimos dos. Luego comunicó esto a los concursantes dentro de la casa y anunció el primer ingreso de la noche.
Charlotte Caniggia fue la primera nueva en ser presentada. En su video contó que nació en Buenos Aires, vivió en Miami y en Europa, se definió hogareña y dijo sentirse una persona “de luz”, aunque reconoció que en peleas puede mostrarse dura.
El segundo fue Matías Hanssen, tucumano radicado en Buenos Aires y dueño de un emprendimiento de cepillos de dientes. Se describió como ambicioso y muy competitivo, y aseguró que jugará sin inhibiciones ni estrategias orientadas a cámara.
Del Moro anunció luego que cuatro exconcursantes no volverían a la casa por no alcanzar los votos necesarios: Grecia Colmenares, Franco Poggio, Carlota Bigliani y Jenny Mavinga.
La tercera nueva fue Nenu López, nacida en Galicia, España, que se presentó como bailarina, modelo, estudiante y emprendedora. En su presentación negó estereotipos sobre las rubias y afirmó ser una persona transparente, aunque a veces habla sin pensar; fue participante de Bailando y tuvo una relación con el periodista Martín Salwe.
Sebastián Cola fue el cuarto en entrar. Conocido por un casting viral, se definió como alguien de fuerte personalidad, con seguridad en su inteligencia y con la intención de ser un jugador relevante en esta edición.
El presentador informó después que otros cuatro exparticipantes tampoco reingresaban: Martín Rodríguez, Lolo Poggio, Nick Sícaro y Jessica La Maciel, a pesar de los pedidos del público por esta última.
Otra de las nuevas fue Tatiana Luna, Miss Uruguay, estudiante de abogacía. Se describió como de carácter fuerte, auténtica y espontánea; dijo ser sensible pero no débil y expresó que prefiere que la conozcan en profundidad antes de juzgarla.
El sexto participante presentado fue Juan Carlos “JC” López, artista dedicado al baile y al striptease. Habló abiertamente de su profesión, dijo no buscar el amor pero estar abierto a conocer gente, y señaló que su objetivo es construir una carrera en el espectáculo.
El ingreso de Steffy Pereira, influencer con doble nacionalidad brasileña-paraguaya, generó gran reacción en el estudio. La joven se definió alegre y vanidosa, y contó que participó de un casting masivo en el que llegó a dormir en la calle esperando ser convocada.
En un primer momento se informó que Brian Sarmiento no ingresaría, aunque su situación cambó más adelante. Entre los nombres que sí se anunciaron para entrar se encontraban Nazareno Pompei, Danelik Galazán y Tomy Riguera; Tomy se despidió emocionado agradeciendo el apoyo de su entorno.
Leandro Nigro fue presentado como el octavo nuevo: creador de contenido e influencer, se especializa en material diverso con énfasis en fútbol y es fanático de San Lorenzo. Se definió como competitivo, orgulloso y reacio a la falsedad; señaló que entrar a Gran Hermano era un objetivo.
La última nueva fue Mariela Prieto, esposa de Claudio “Turco” García, quien se presentó como competitiva y con una personalidad marcada. Dijo querer jugar, pasarla bien y competir dentro de la casa.
Tras confirmar que Kennys Palacios no regresaría, Del Moro anunció al primer clasificado del repechaje: Yisela “Yipio” Pintos, humorista uruguaya que había abandonado el certamen en la primera mitad por motivos familiares.
Las dos finalistas por el último cupo de repechaje fueron Carmiña Masi y Lola Tomaszeuski. El público eligió a la tiktoker Lola, que reingresó al programa para intentar una revancha.
Al entregar los dos Golden Tickets previstos por el programa, el primero fue para Brian Sarmiento. El exfutbolista celebró, se abrazó con Danelik y se dirigió rápidamente al auto que lo llevó a la casa.
En un momento inesperado, la voz de Gran Hermano intervino y ofreció un Golden Ticket condicionado en relación con la expulsión anterior de Carmiña Masi por un episodio de racismo; la decisión requería la aprobación de Jenny Mavinga, la afectada por los insultos.
Con la decisión en su poder, Jenny Mavinga, pese a aceptar las disculpas, rechazó permitir el reingreso de Carmiña. Fue un momento tenso dentro de una noche cargada de sorpresas.
El último Golden Ticket no fue anunciado por Del Moro en el estudio: la cámara mostró la puerta de la casa y una mujer vestida de negro, con el rostro cubierto por un abanico de plumas. La sorpresa se develó: Andrea Del Boca regresó al reality, aun sin tener el alta médica definitiva.
Con estos movimientos, el programa se reactivó y, a casi tres meses de su inicio, queda conformado un grupo de 25 participantes compitiendo nuevamente por el premio mayor.

