Ucrania pidió este jueves una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU y de otros organismos internacionales tras un ataque masivo de Rusia contra Kiev que, según las autoridades, dejó al menos cuatro muertos, más de 80 heridos y daños en decenas de puntos de la capital.
El ministro de Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha, ordenó a las misiones diplomáticas de Ucrania activar todos los mecanismos multilaterales disponibles para responder al bombardeo, calificándolo de ataque deliberado contra la población civil.
Sybiha señaló en la red social X que las delegaciones ucranianas deben emplear plenamente las herramientas internacionales para contrarrestar el lanzamiento de misiles sobre Kiev.
El gobierno de Volodimir Zelensky solicitó además una sesión conjunta del Foro de Cooperación para la Seguridad y del Consejo Permanente de la OSCE para coordinar la presión diplomática sobre Moscú.
El ministro afirmó que el Kremlin estaría recurriendo a ataques contra zonas urbanas e infraestructura civil para compensar la falta de avances en el campo de batalla.
Sybiha denunció que estas acciones buscan intimidar a la población mediante la destrucción de viviendas, instalaciones culturales y servicios básicos.
Las autoridades informaron que el bombardeo afectó aproximadamente 50 ubicaciones en Kiev, incluidas áreas residenciales, viviendas particulares, mercados, centros de enseñanza, edificios administrativos, dependencias policiales y el Museo Nacional de Chornóbil.
Según el jefe de la diplomacia ucraniana, Moscú también pretende enviar un mensaje intimidatorio al mundo mediante el uso de misiles balísticos de alcance intermedio contra ciudades consideradas pacíficas.
Sybiha afirmó que la situación exige una respuesta vigorosa y coordinada por parte de la comunidad internacional.
El funcionario instó a los aliados occidentales a adoptar medidas multilaterales que disuadan a Rusia y presionen al Kremlin para alcanzar una paz integral, justa y duradera.
El ataque se produce en un contexto de escalada de ofensivas rusas sobre territorio ucraniano y del uso continuado de armamento de alta capacidad destructiva.
Lanzamiento del misil Oreshnik
En las últimas semanas, Ucrania ha denunciado el empleo reiterado del misil balístico ruso Oreshnik, de alcance intermedio y presentado por Moscú como difícil de interceptar y con capacidad para portar cargas nucleares.
Las autoridades rusas aseguran que el Oreshnik puede alcanzar objetivos entre 3.000 y 5.500 kilómetros y alcanzar velocidades hipersónicas cercanas a Mach 10.
Ucrania informa que el misil se utilizó por primera vez en 2024 contra Dnipro y posteriormente en otras zonas del país, incluida una área próxima a Kiev.
El presidente ruso, Vladimir Putin, ha destacado la capacidad del sistema para portar varias cabezas de combate y atacar objetivos profundamente defendidos.
Aunque en los recientes ataques no se usaron cargas nucleares, Ucrania y varios gobiernos occidentales consideran que el despliegue de este tipo de misiles persigue aumentar la presión militar y psicológica sobre la población civil.
Analistas militares indican que el Oreshnik forma parte de una nueva generación de sistemas balísticos destinados a reforzar la disuasión rusa y ampliar su margen operativo en el conflicto.
Mientras tanto, las autoridades de Kiev continúan evaluando los daños y coordinando las labores de rescate en distintos puntos de la ciudad.
Equipos de emergencia y cuerpos de seguridad trabajan en edificios afectados por explosiones, incendios y colapsos parciales provocados durante el ataque.
El gobierno ucraniano insistió en que una respuesta internacional contundente será clave para prevenir nuevas ofensivas contra áreas urbanas y evitar una escalada adicional del conflicto.
(Con información de EFE y AFP)

