La justicia brasileña ordenó la prisión preventiva de un ciudadano argentino arrestado en Minas Gerais por el delito de injuria racista contra un menor, una conducta que en Brasil puede implicar multa y penas de prisión conforme al Código Penal.
Se trata de Eduardo Ignacio Murias, arquitecto de 63 años, oriundo de Santiago del Estero; permanece alojado en el penal de Sao Joao del Rei tras la denuncia presentada por la madre del niño, quien habría sido objeto de burlas por el color de su piel.
El episodio ocurrió el domingo pasado en un tren turístico que une Sao Joao del Rei con Tiradentes. Según la denuncia, Murias tomó fotografías del niño de siete años sin permiso y envió mensajes con expresiones racistas, en los que se refería al menor de forma despectiva y proponía llevárselo como «esclavo».
La madre advirtió la conducta, avisó a las autoridades y el personal requirió el teléfono de Murias, donde constaron los mensajes y las imágenes que respaldaron la denuncia.
Este tipo de delitos en Brasil se considera grave y puede ser sancionado con penas que van de dos a cinco años de prisión, además de posibles multas, según lo establecido en el Código Penal.
La mujer afirmó que su «instinto maternal» le permitió detectar que el hombre estaba enviando imágenes del niño y actuar en consecuencia.
Sobre el estado del menor dijo que está muy asustado y avergonzado, que guarda silencio y no se encuentra bien; describió su mirada como triste y presionada.
«Lo veo acorralado, presionado, con una mirada triste. Tenemos que ser fuertes y mantendremos la denuncia hasta el final», declaró la madre al medio local.
Además, anunció que seguirán con la investigación porque «esto no puede suceder» y señaló su sospecha de que podría existir la comisión de otro delito grave, incluso una posible vinculación con el tráfico de menores, por lo que pidió que la pesquisa profundice esas líneas de investigación.

