Un palestino de unos 30 años fue abatido este domingo por un soldado israelí después de que su vehículo embistiera a un grupo de jóvenes en un cruce del sur de Cisjordania, territorio ocupado por Israel desde 1967. El suceso, ocurrido en la intersección de Gush Etzion en la ruta entre Belén y Hebrón, dejó cuatro heridos, dos de ellos en estado grave, según el servicio de emergencias israelí Magen David Adom (MDA).
Entre los heridos figuraban dos menores. Una joven de 17 años fue trasladada en estado grave al Centro Médico Shaare Zedek de Jerusalén con lesiones en las extremidades; otra de 15 años ingresó en el mismo hospital con heridas en el rostro, en estado moderado, indicó MDA. En total, cuatro personas recibieron asistencia médica; dos permanecían conscientes pero en condición crítica al ser evacuadas.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) desplegaron unidades adicionales y cerraron los accesos viales a la zona. Policía y ejército realizaron búsquedas conjuntas para descartar la presencia de otros implicados. El Consejo Regional de Gush Etzion confirmó el corte de la carretera hacia Kiryat Arba y pidió a los residentes evitar el área. Según Yaron Rosenthal, presidente del consejo, el atacante habría intentado arrollar deliberadamente a un grupo de jóvenes y fue neutralizado rápidamente por efectivos en el lugar.
El cruce de Gush Etzion, sobre la Ruta 60 entre Belén y Hebrón, ha sido escenario de ataques recurrentes desde 2015. En noviembre de 2025 un atentado combinado por atropello y apuñalamiento causó la muerte de un israelí y tres heridos; la Yihad Islámica Palestina reivindicó esa acción. La zona incluye asentamientos israelíes en territorio considerado ocupado por el derecho internacional desde la Guerra de los Seis Días en 1967, y las tensiones entre colonos y población palestina han sido documentadas por organismos internacionales.
La violencia en Cisjordania se intensificó tras el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023 y la posterior ofensiva israelí en Gaza, lo que agravó la situación en todo el territorio. En enero de 2025 las FDI lanzaron la llamada Operación Muro de Hierro, dirigida a desmantelar células armadas en campos de refugiados palestinos, algunas con presunto financiamiento iraní. Desde entonces ha habido una presencia militar casi continua en ciudades como Yenín, Tulkarem y Hebrón, esta última ciudad de origen del agresor del domingo.
Los ataques con vehículo se han multiplicado en Cisjordania debido a su bajo umbral logístico: no requieren armamento convencional ni una organización compleja, lo que dificulta su previsión. La rapidez con que el agresor fue neutralizado refleja la densidad del despliegue israelí en la zona; las autoridades lo presentan como respuesta a la escalada, pero organizaciones de derechos humanos han cuestionado el impacto de esas operaciones sobre la población civil palestina.
Al cierre de esta información, ninguna organización había reivindicado el ataque y no se había difundido oficialmente la identidad completa del agresor. La investigación permanece abierta. La acumulación de incidentes en Gush Etzion evidencia hasta qué punto la violencia en Cisjordania se ha vuelto estructural, sostenida por una ocupación sin horizonte político que los despliegues militares no han logrado estabilizar de forma duradera.

