Un veterano ucraniano radicado en Canadá publicó un mensaje viral que insinuaba un avance sobre territorio ruso: “Estamos más cerca de lo que piensas”. Dos días después, Moscú sufrió el ataque con drones más numeroso desde el inicio de la guerra.
La publicación fue atribuida a Rohoza Mykhailo, conocido en X como @Oct7NeverForget, quien se identifica como veterano ucraniano en Canadá. La imagen, aparentemente editada o generada digitalmente, muestra una mano con el Tryzub (el emblema ucraniano) sobre la Plaza Roja, con el Kremlin y la catedral de San Basilio al fondo.
Se trató de un meme de propaganda que pretendía simbolizar la capacidad de alcance ucraniana sobre objetivos en Rusia.
El post obtuvo millones de visualizaciones y numerosas interacciones, además de generar reacciones airadas desde cuentas rusas y una serie de contramemes.
Lo que inicialmente fue una provocación simbólica cobró carácter operativo cuando, el jueves siguiente, Ucrania lanzó una ofensiva aérea sin precedentes contra la capital rusa.
Unas 200 aeronaves no tripuladas atacaron Moscú por oleadas. El alcalde, Serguéi Sobianin, dijo que la defensa antiaérea interceptó 194 drones, aunque varios impactos alcanzaron la refinería del polígono industrial de Kapotnia, en el sureste de la ciudad, a unos 15 kilómetros del Kremlin.
En el conjunto del país, las defensas antiaéreas derribaron 555 drones en esa jornada, según el Ministerio de Defensa ruso.
El blanco más afectado fue la refinería de Kapotnia, propiedad de Gazprom Neft, que ya había sufrido ataques el martes 16, el mismo día en que se publicó el meme.
La planta procesa una parte importante de los combustibles que abastecen Moscú: alrededor del 40% de la gasolina, el 50% del diésel y buena parte del keroseno para aviación. El incendio causado por el ataque generó columnas de humo negro visibles desde distintos puntos de la ciudad y en imágenes satelitales, y agravó un desabastecimiento que, según el portal The Bell, ya afecta a 53 regiones con restricciones en el suministro.
Vecinos de la capital filmaron drones sobrevolando, defensas antiaéreas en funcionamiento y lluvia de combustible por los incendios. Un dron derribado cayó sobre el techo de un centro comercial próximo al polígono. Las autoridades reportaron 17 heridos en la región de Moscú, entre ellos dos niños, y además se registraron un muerto en la región de Rostov y otro en Bélgorod.
El tráfico aéreo se vio afectado de inmediato: todos los aeropuertos de Moscú permanecieron cerrados gran parte de la mañana y se cancelaron cerca de 500 vuelos en la región. Se activaron alertas por amenaza de misiles en varias zonas y, por primera vez, en la región de Nóvgorod, entre Moscú y San Petersburgo.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, justificó la operación en un mensaje de voz enviado a periodistas: afirmó que Ucrania no desea que su país arda por culpa del enemigo, pero advirtió que «si arde Ucrania, va a arder Moscú». Añadió que mantiene la oferta a Vladímir Putin de un alto el fuego inmediato y negociaciones para poner fin al conflicto.
Mijailo Podoliak, asesor presidencial ucraniano, resumió la lógica detrás de los ataques: consideró al petróleo como “el principal instrumento de la guerra” y sostuvo que, sin suministro de combustible, la capacidad bélica enemiga se vería reducida.
Tanto Zelensky como Podoliak advirtieron que, si la guerra continúa, el próximo invierno podría ser más duro para la población rusa que para la ucraniana, mientras Ucrania avanza en el desarrollo de drones y misiles de mayor alcance.
El suceso contrasta con afirmaciones previas del propio Putin y de dirigentes rusos, que habían minimizado la penetración de drones y destacado la fortaleza del sistema antiaéreo. Recientemente, la Duma aseguró que Rusia dispone del mejor sistema antiaéreo del mundo y que no requería medidas adicionales; desde el inicio del conflicto, las autoridades rusas dicen haber derribado decenas de miles de drones.
Varios medios internacionales describieron el bombardeo como el mayor sufrido por Moscú desde el comienzo de la guerra en 2022; la agencia estatal TASS lo calificó como el más grave en dos años.
Putin, que estaba en una cumbre en Asia, no hizo declaraciones públicas inmediatas sobre el ataque. El ministerio de Exteriores y otros portavoces afirmaron que habrá una respuesta por parte de las autoridades rusas.



