Los buñuelos salados son una receta rápida y versátil que sirve cuando hay poco tiempo, pocas ganas de cocinar o ingredientes limitados. Se pueden preparar con verduras, arroz, queso, choclo, acelga, espinaca, zanahoria rallada o aprovechando restos de puré. La base es sencilla y se adapta fácilmente a lo que haya en la despensa.
La idea es lograr una mezcla espesa que se pueda tomar con una cuchara y que mantenga la forma al cocinarse. Para una versión básica se necesitan 2 huevos; 1 taza de harina leudante (o 1 taza de harina común más 1 cucharadita de polvo de hornear); 1/2 taza de leche o agua; sal y pimienta; y 1 taza del ingrediente principal elegido, como verdura cocida y bien escurrida, arroz ya cocido, queso rallado o puré.
Mirá También
Durante milenios los humanos no dormían como ahora: así era el sueño bifásico
El control de la humedad es clave. Si se usan acelga, espinaca o zapallito, conviene escurrirlas y apretarlas bien antes de sumarlas a la mezcla; si quedan demasiado húmedas, los buñuelos pueden desarmarse o absorber demasiado aceite. Si la preparación queda floja, añadir un poco más de harina; si queda muy dura, incorporar un chorrito de leche o agua hasta obtener la consistencia deseada.
Para cocinarlos, calentar una sartén con una capa de aceite y colocar porciones con una cuchara. No es necesario freírlos por inmersión: dorar por ambos lados alcanza para que queden crocantes por fuera y tiernos por dentro. También se pueden hacer al horno, sobre una placa aceitada; en ese caso quedarán menos crujientes pero más ligeros.
Mirá También
Estos signos del Zodíaco deben estar atentos: recibirán una oportunidad única
Cómo preparar buñuelos salados fáciles
Mezclar 2 huevos con 1/2 taza de leche o agua.
Agregar 1 taza de harina leudante (o 1 taza de harina común más 1 cucharadita de polvo de hornear).
Salpimentar y, si se desea, añadir nuez moscada o ajo en polvo.
Incorporar 1 taza del ingrediente elegido: verdura cocida y bien escurrida, arroz, choclo, queso o puré.
Mezclar hasta obtener una masa espesa y homogénea.
Cocinar por cucharadas en sartén con aceite caliente hasta dorar por ambos lados.
Escurrir sobre papel absorbente y servir caliente.
Los buñuelos salados sirven como almuerzo rápido, cena ligera o acompañamiento. También son una forma práctica de aprovechar sobras sin que se noten. Con pocos ingredientes y una mezcla bien equilibrada resultan rendidores, económicos y fáciles de preparar cualquier día de la semana.





