Se detectó un esquema de desvío en prestaciones de salud visual y en ópticas que se replica en varias provincias argentinas. Un análisis basado en cruces del sistema de Órdenes Médicas Electrónicas (OME) y relevamientos locales identificó al menos cinco modalidades de fraude en Santiago del Estero, Buenos Aires, Entre Ríos, La Rioja y Concordia.
Las irregularidades incluyen la sobrefacturación —prescripciones de baja graduación facturadas como módulos de mayor costo—; prestaciones fantasma, como consultas o estudios registrados sin historia clínica ni evidencia de realización; manipulación de códigos de facturación; circuitos cerrados con conflicto de interés; y cobros indebidos a afiliados por prestaciones que deberían ser gratuitas. En varios casos se detectó doble cobro, al afiliado y al PAMI, con montos que llegaron a USD 1.500 y adicionales de $353.500 por lentes que debían estar cubiertos.
La auditoría documentó casos concretos: en Santiago del Estero se confirmaron 606 episodios de sobrefacturación, con un perjuicio de $10,4 millones en la muestra auditada y el 95% de las recetas derivadas a una misma óptica con vínculo familiar con el médico prescriptor; en Mar del Plata se registraron 58 prestaciones sin historia clínica; en Entre Ríos un profesional sobrefacturó 613 casos, entre ellos 151 consultas sin historia clínica y 16 recetas sin dioptrías; y en Concordia 830 casos quedaron concentrados en un solo médico.
Fuentes del organismo señalaron que la gestión no encubre los hechos, sino que investiga y denuncia, con el objetivo de sanear el sistema y erradicar los abusos. Además, existen al menos seis causas judiciales activas impulsadas por el PAMI y la Unidad Fiscal Especializada (UFI‐PAMI) ante la Justicia Federal en distintas jurisdicciones.


