El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, advirtió este jueves que un posible cobro por parte de Irán a los buques que atraviesen el estrecho de Ormuz crearía un precedente para otras rutas marítimas y podría provocar un “caos total”.
«Las vías navegables internacionales no pertenecen a ningún Estado. Este principio es fundamental hoy en día; sin él, el mundo estaría sumido en el caos total», declaró en una reunión del Consejo de Cooperación del Golfo en Baréin.
«Si se acepta que se puede cobrar por usar una vía navegable internacional por estar cerca de la zona territorial de un país, esto se propagará por todo el mundo», añadió.
Rubio formuló estas declaraciones después de que, esta semana, Irán y Omán anunciaran de forma conjunta que estudian los “costos” asociados a una futura administración del estrecho de Ormuz.
La redacción generó el temor de que en el futuro los barcos deban pagar una tasa por transitar esa vía marítima, por la que antes del conflicto circulaba el 20% del petróleo y del gas natural licuado consumidos a nivel mundial.
Omán dice que no habrá “comisiones de tránsito”
Este jueves Omán buscó tranquilizar la situación.
En una reunión de cancilleres del Golfo en Manama, el ministro de Relaciones Exteriores omaní, Badr Albusaidi, aseguró que «las futuras negociaciones sobre el estrecho no implicarán la imposición de ningún tipo de comisión de tránsito» en Ormuz.
El jefe de la diplomacia estadounidense, que realiza su primera gira regional desde la firma entre Washington y Teherán de un protocolo de acuerdo destinado a poner fin a la guerra en Oriente Medio, dijo que Estados Unidos desea un acuerdo de paz, pero no «a cualquier precio».
«Queremos un acuerdo sólido, real, verificable y que se respete», afirmó ante sus homólogos de los países del Golfo.
Rubio visitó en esta gira Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Baréin —países afectados por los ataques iraníes en represalia por bombardeos estadounidenses e israelíes— y afirmó que se tendrán en cuenta los intereses de los países del Golfo.
«Queremos asegurarnos de que ninguna parte de este acuerdo perjudique, de ninguna manera, la seguridad, la estabilidad o la prosperidad de nuestros socios en la región del Golfo», declaró Rubio.
Por su parte, el ministro de Baréin, Abdullatif bin Rashid Al Zayani, subrayó las «incertidumbres» que afectan a los países del Golfo que albergan bases militares estadounidenses y han sufrido las consecuencias de la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán.
(Información de AFP)


