El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán afirmó haber llevado a cabo una operación conjunta de sus fuerzas navales y aeroespaciales, empleando misiles y drones contra “emplazamientos militares estadounidenses” en territorio de Kuwait y Bahréin.
El Ejército kuwaití informó que sus sistemas de defensa aérea repelieron un ataque con “misiles y drones hostiles” durante el domingo, en medio de una creciente tensión regional tras recientes bombardeos de Estados Unidos contra “múltiples objetivos” en Irán.
Las autoridades militares de Kuwait confirmaron la activación de las defensas ante la amenaza. En Bahréin, país que alberga una importante base naval estadounidense en Oriente Medio, se activaron las sirenas de alerta aérea.
El Ministerio del Interior de Bahréin pidió a la población “mantener la calma y dirigirse al sitio seguro más cercano”, ante posibles riesgos derivados de la escalada. La situación en el Golfo sigue siendo volátil pese al acuerdo alcanzado entre Washington y Teherán, mediado por Pakistán y Qatar.
El CGRI presentó su acción como una respuesta directa a los bombardeos realizados por el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) contra posiciones costeras iraníes.
En un comunicado difundido por medios iraníes, la organización militar señaló que la ofensiva buscaba contestar las recientes acciones estadounidenses y advirtió que cualquier nueva violación recibiría una “respuesta aplastante” por parte de Irán. Añadieron que futuras acciones podrían intensificarse y dirigirse contra buques, sin precisar si se trataría de navíos militares estadounidenses o mercantes en el estrecho de Ormuz.
El mando naval del CGRI publicó en X: “Los ataques indiscriminados de Estados Unidos contra Sirik no socavarán nuestro control sobre el estrecho. Pero nuestros ataques contra los infractores sirven como recordatorio para otros buques de la ruta correcta para un paso seguro”. Sobre las bases estadounidenses en la región añadió: “Eso es otro asunto. Se enfrentarán a un infierno en los próximos días”.
El CENTCOM confirmó que sus fuerzas lanzaron ataques contra diez objetivos militares en “múltiples ubicaciones en el Estrecho de Ormuz y sus alrededores” durante la noche del sábado, por órdenes directas del presidente Donald Trump. La operación fue anunciada como represalia por una serie de incidentes recientes en el estrecho.
En su primer comunicado oficial, CENTCOM indicó: “Las fuerzas de CENTCOM lanzaron ataques hoy en respuesta directa a la persistente agresión iraní contra la navegación comercial”. La operación se activó horas después de que un dron iraní impactara contra el buque petrolero M/T Kiku, de bandera panameña, a las 4:30 a.m. (hora del este de Estados Unidos), cuando transportaba más de dos millones de barriles de crudo en aguas cercanas al estrecho.
El organismo militar estadounidense afirmó que Irán había recibido la oportunidad de respetar un acuerdo de alto el fuego tras un ataque previo contra el buque M/V Ever Lovely, pero optó por mantener acciones ofensivas. La respuesta de Washington se dirigió a instalaciones de vigilancia, sistemas de comunicación, sitios de defensa aérea, depósitos de drones y capacidades de colocación de minas pertenecientes a las fuerzas iraníes.
Tras los bombardeos, el presidente Donald Trump emitió un mensaje en tono severo, advirtiendo que, de mantenerse las hostilidades, Estados Unidos podría verse obligado a “completar militarmente el trabajo iniciado” el pasado 28 de febrero junto a Israel.
En su red Truth Social, Trump afirmó: “Aviones de Estados Unidos acaban de atacar almacenes iraníes de misiles y drones, así como sitios de radar costeros, por violar el Acuerdo de Alto el Fuego, ¡NUEVAMENTE! ¡Es muy posible que nunca aprendan!”.
El mandatario advirtió sobre la posibilidad de una escalada mayor: “Puede llegar un punto en el que ya no seamos capaces de ser razonables y nos veamos obligados a completar militarmente el trabajo que comenzamos con tanto éxito. Si eso sucede, ¡la República Islámica de Irán dejará de existir!”.


