El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, afirmó este lunes que abordará las actividades nucleares de Irán durante su visita la próxima semana al presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Hizo la declaración en Jerusalén, en una conferencia de prensa conjunta con el primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, y el presidente chipriota, Nikos Christodoulides.
Netanyahu dijo que Israel tiene conocimiento de que el régimen iraní ha realizado “ejercicios” recientemente, sin aportar más detalles. La afirmación coincidió con reportes de medios estatales iraníes que informaron de maniobras con misiles en varias ciudades el lunes, el segundo ejercicio de este tipo en el último mes.
Las potencias occidentales consideran que el arsenal de misiles balísticos de Irán representa una amenaza tanto militar convencional para la estabilidad de Oriente Medio como un posible medio de entrega de armas nucleares si llegara a desarrollarlas. Teherán niega reiteradamente tener la intención de fabricar una bomba atómica.
El primer ministro resaltó que, pese a los “grandes logros” logrados durante un conflicto de 12 días con Irán en junio, las posiciones fundamentales de Israel y Estados Unidos no han cambiado. Entre ellas mencionó de forma explícita la demanda de reducir los niveles de enriquecimiento de uranio por parte de la República Islámica.
“Obviamente será un punto en nuestras discusiones”, dijo Netanyahu sobre su reunión con Trump. Añadió que Israel no busca la confrontación con Irán, sino la estabilidad, la prosperidad y la paz, una formulación habitual en el discurso oficial al referirse a la disuasión frente a Teherán.
El debate sobre el programa nuclear iraní se desarrolla en un contexto de estancamiento diplomático. Tras la retirada unilateral de Estados Unidos del acuerdo nuclear de 2015 durante la anterior presidencia de Trump, Irán ha aumentado gradualmente sus niveles de enriquecimiento y ha reducido su cooperación con el Organismo Internacional de la Energía Atómica, según informes del propio organismo.
En paralelo, Netanyahu indicó que otro eje central de su visita a Washington será avanzar hacia “la siguiente fase” del plan de Gaza promovido por Trump. No ofreció detalles, pero la referencia apunta a las discusiones sobre la administración del enclave y las condiciones de seguridad tras meses de ofensiva militar israelí.
El primer ministro también señaló que en sus conversaciones con el presidente estadounidense se tratará la situación en la frontera norte de Israel y la necesidad de hacer frente a los militantes de Hezbollah en Líbano, en un escenario de tensión persistente desde el inicio de la guerra en Gaza.
La presencia de los líderes de Grecia y Chipre en Jerusalén subrayó el interés de Israel por reforzar sus alianzas regionales en el Mediterráneo oriental, una zona estratégica tanto para la seguridad como para proyectos energéticos que involucran a los tres países.
A las puertas de la visita a Washington, la agenda de Netanyahu reúne así los principales frentes estratégicos de Israel: el contencioso nuclear con Irán, la guerra y el futuro político de Gaza, y la disuasión frente a actores armados en Líbano, asuntos que volverán a situar a Oriente Medio en el centro de la relación entre Jerusalén y la Casa Blanca.


