Sebastián Galmarini, diputado y referente del Frente Renovador, criticó la reforma laboral aprobada por la Cámara de Diputados el pasado jueves, calificándola de “muy mala ley” y afirmando que no aporta soluciones concretas a los problemas de empleo en Argentina.
Añadió que no puede considerarse una ley integral: “No es una ley, son muchas leyes que reúnen intereses distintos y no ofrecen buenas respuestas a los problemas que debemos atender”, señaló.
Reconoció que existe consenso en la necesidad de debatir cambios en el régimen laboral, pero sostuvo que el proyecto aprobado no cumple ese objetivo: “Todos queremos una reforma laboral, pero esta no lo es”.
Advirtió además que varias de las propuestas incluidas ya se aplicaron con anterioridad sin resultados positivos: “Se extendieron contratos provisorios, se impulsaron flexibilizaciones laborales y no ayudaron a mejorar la situación del empleo”, señaló.
Mientras otros países adaptan sus marcos laborales a nuevas realidades, dijo, en Argentina se avanzaría en sentido contrario con medidas que considera regresivas.
Extender la precariedad y flexibilizar el trabajo no es modernizar. Ya se probó antes y no funcionó. pic.twitter.com/ZAgPcL32xD
— Frente Renovador (@FrenteRenovador) 20 de febrero de 2026
Para el dirigente, la norma reitera recetas que no demostraron eficacia para generar empleo genuino y estable, y cuestionó las intenciones del Gobierno: “No creo que su interés sea resolver los problemas que enuncian por Twitter”.
Diferenció además el discurso oficial de la responsabilidad de gobernar: “Tuitear para vender una imagen no equivale a resolver problemas cuando se gobierna”, afirmó.
Por último, advirtió que la reforma aprobada se aparta de compromisos internacionales asumidos por el país: “Estamos yendo en contra de la tendencia mundial y de lo que firmamos como miembros de organismos internacionales, en especial de la OIT”, concluyó, en referencia a la Organización Internacional del Trabajo.

