Un avión comercial se aproximaba a aterrizar en el espacio aéreo israelí el jueves 5 de marzo de 2026 mientras sonaban sirenas antiaéreas por un nuevo lanzamiento de misiles desde Irán. En imágenes difundidas por Reuters se aprecia la aeronave girando sobre Petah Tikva en medio del ulular de las alarmas, un reflejo de la tensión que atraviesa el país.
El video fue validado mediante metadatos originales y comparación con imágenes de archivo y satelitales. Muestra el momento crítico en que la aeronave intenta descender durante una alerta que obligó a millones de israelíes a buscar refugio. El Aeropuerto Ben Gurion anunció la reapertura del espacio aéreo con un protocolo estricto: en una primera fase se permitiría un vuelo de pasajeros por hora, facilitando la llegada de los primeros vuelos de repatriación.
Ese jueves aterrizaron los dos primeros vuelos de repatriación con ciudadanos israelíes que expresaron alivio por regresar, aunque la preocupación persistía. Durante la aproximación registrada en el video, las sirenas no cesaron, evidenciando el estado de máxima precaución desde la escalada iniciada el 28 de febrero.
La crisis se intensificó tras la llamada “Operación Furia épica” o “León Rugiente”, en la que Israel y Estados Unidos realizaron una ofensiva aérea masiva contra objetivos iraníes, incluyendo infraestructura nuclear y balística y posiciones de la Guardia Revolucionaria. En respuesta, Irán movilizó a sus aliados y lanzó cientos de misiles y drones tanto contra territorio israelí como contra bases estadounidenses en Jordania, Kuwait, Bahréin y Catar.
La escalada provocó reacciones en la región: Hezbolá aumentó sus ataques desde el sur del Líbano, lo que derivó en bombardeos israelíes sobre barrios de Beirut y la zona de Baalbek y en el desplazamiento de miles de personas. Irán anunció también el cierre del Estrecho de Ormuz y se reportaron ataques a petroleros y el hundimiento de buques militares, entre ellos el Iris Dena.
El conflicto afectó indirectamente a otros países: Turquía informó de la intercepción de misiles en su espacio aéreo, y Azerbaiyán, Omán y los Emiratos Árabes Unidos registraron daños por la caída de restos de proyectiles. Las autoridades iraníes informaron de más de 1.200 muertos, mientras que en Israel y los países vecinos continúan aumentando las bajas civiles y militares.
El enfrentamiento provocó un alza abrupta en los precios del petróleo y del gas, agravando la tensión económica global. Los combates aéreos persisten sobre Teherán y la ofensiva israelí en el Líbano continúa, pese a los llamados a la moderación de Francia, Alemania y el Reino Unido.

