20 de marzo de 2026
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Ranking mundial de la felicidad 2026: redes sociales y bienestar emocional juvenil

El Informe Mundial sobre la Felicidad 2026 indica que, aunque las redes sociales forman parte de la rutina diaria de millones de personas, un uso intensivo se asocia con una reducción del bienestar emocional entre los jóvenes.

Así lo señala el informe elaborado por la Universidad de Oxford junto con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que examina cómo la digitalización de las relaciones sociales incide en la satisfacción con la vida de las nuevas generaciones. Los datos se publicaron el 20 de marzo, con motivo del Día Mundial de la Felicidad; parte de los resultados fueron anticipados por Infobae.

La investigación muestra que los adolescentes de Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda se sitúan entre los últimos puestos —del 122 al 133 de 136 países— en la evolución de su percepción de la vida respecto al periodo 2006-2010.

Esta tendencia coincide con un notable aumento del uso de redes sociales, según los registros de la Universidad de Oxford y la consultora Gallup.

El informe destaca además que el estudio PISA, realizado en 47 países, encontró que quienes pasan más de siete horas diarias en redes sociales tienen un bienestar significativamente menor que quienes las usan menos de una hora.

El efecto negativo es más marcado entre las adolescentes de Europa Occidental; fuera de esa región y de los países anglófonos, la relación entre redes sociales y bienestar resulta más compleja y depende del tipo de plataforma y del contexto socioeconómico.

¿Cómo afecta el uso de redes sociales al bienestar juvenil?

Oxford enfatiza que el impacto de las redes sociales en la felicidad juvenil no es homogéneo a nivel global.

La disminución del bienestar no está asociada simplemente al uso de tecnología digital: según PISA y Gallup, los jóvenes tienden a ser más felices en los países donde usan internet principalmente para comunicarse, y algo menos felices donde pasan más horas en redes sociales.

En América Latina, por ejemplo, las plataformas orientadas a la comunicación pueden relacionarse con mayor satisfacción vital, mientras que aquellas impulsadas por algoritmos y con fuerte presencia de influencers suelen asociarse a peores indicadores de bienestar.

“Los países latinoamericanos combinan altos niveles de uso de redes sociales con un alto bienestar juvenil, mientras que los países de habla inglesa muestran un bienestar juvenil menor del que podrían explicar sus patrones de uso de internet, bastante típicos”, señala el estudio de Oxford.

Los datos de PISA y Gallup indican que, aunque los niveles de uso son comparables en muchas regiones, el efecto sobre la autoestima y la percepción de la vida es más negativo en los países de habla inglesa y en Europa Occidental.

La evidencia internacional coincide en que el bienestar juvenil mejora cuando el sentido de pertenencia y la calidad de los vínculos fuera de línea son altos. El informe subraya que la pertenencia escolar tiene un efecto positivo sobre la satisfacción vital que, según los datos globales de PISA, es seis veces mayor que el de reducir el uso de redes sociales.

Jan-Emmanuel De Neve, director del Centro de Investigación sobre el Bienestar de Oxford, afirma que “la relación entre el uso de las redes sociales y nuestro bienestar depende en gran medida de las plataformas que utilizamos, quién las utiliza, cómo y durante cuánto tiempo”.

Qué países lideran el ranking global de felicidad

Por noveno año consecutivo, Finlandia encabeza el ranking mundial de felicidad, con una puntuación media de 7,764 sobre 10.

Islandia, Dinamarca, Costa Rica, Suecia y Noruega ocupan las siguientes posiciones. El ascenso de Costa Rica al cuarto lugar es un hito para un país latinoamericano y refleja cierta convergencia en los niveles de felicidad entre Europa Central, Europa Oriental y algunas partes de América Latina.

En contraste, varios países industrializados occidentales han descendido en la clasificación: Estados Unidos (23), Canadá (25), Australia (15), Reino Unido (29) y Nueva Zelanda (11) registran retrocesos. En los últimos 15 años, 15 países occidentales han sufrido una disminución significativa en su satisfacción con la vida, mientras que solo cuatro han mostrado mejoras destacadas, según el informe.

El documento indica que, aunque la satisfacción entre los jóvenes sigue siendo relativamente alta en la región, los desafíos económicos y sociales afectan sus percepciones sobre el futuro.

Los datos de la última década muestran que, pese a una mejora global del bienestar juvenil, los países anglosajones han experimentado una caída cercana a un punto en una escala de 0 a 10 en la autovaloración de la vida de los jóvenes, según las estimaciones de Gallup citadas por Oxford.

Más horas online, menos bienestar: los matices detrás del fenómeno

El informe advierte que el uso problemático de redes sociales —definido como más de siete horas diarias— se vincula con un mayor número de problemas psicológicos y con menor satisfacción vital, especialmente entre adolescentes de contextos socioeconómicos bajos y en países de habla inglesa.

La diferencia por género es notable: las redes sociales afectan más la salud mental de las chicas. Las adolescentes que usan intensivamente estas plataformas reportan descensos de bienestar más pronunciados que los varones, con efectos particularmente agudos en Reino Unido e Irlanda.

Fuera de Europa Occidental y Norteamérica, la relación entre redes sociales y bienestar es más matizada. En regiones como Oriente Medio y el Norte de África, donde el uso intensivo es frecuente, no se observa un descenso generalizado de la felicidad juvenil, aunque sí hay mayores niveles de estrés y depresión entre quienes usan redes de manera pasiva o siguen a muchos influencers.

¿Es posible un uso saludable de las redes sociales?

El informe plantea que ni la abstinencia total ni el consumo excesivo son soluciones aplicables de forma universal. El uso moderado —menos de una hora diaria y orientado a reforzar vínculos personales— se asocia con los niveles más altos de bienestar, incluso por encima de quienes no utilizan estas plataformas.

Expertos citados en el informe, como Jonathan Haidt y Jean Twenge, sostienen que la calidad de las conexiones, el contexto social y el sentido de pertenencia son factores clave.

La Universidad de Oxford concluye que una gestión consciente y personalizada del tiempo en línea, acompañada de políticas públicas informadas y del fortalecimiento de los vínculos fuera de línea, es esencial para que la tecnología digital contribuya al bienestar de las nuevas generaciones en lugar de perjudicarlo.

Por qué las redes sociales afectan el bienestar de los jóvenes

La evidencia reunida muestra que el impacto de las redes sociales varía entre jóvenes.

Las plataformas que organizan el contenido mediante algoritmos tienden a relacionarse negativamente con la satisfacción vital, mientras que aquellas que fomentan conexiones sociales auténticas se asocian a mayores niveles de felicidad.

Los estudios de Oxford indican que los jóvenes que usan redes sociales menos de una hora diaria alcanzan los niveles más altos de bienestar, incluso superiores a los de quienes no las usan.

Sin embargo, el promedio estimado de tiempo que los adolescentes pasan en aplicaciones digitales es de 2,5 horas diarias, lo que contribuye al malestar emocional.

El análisis subraya que el género, el tipo de red social y el entorno familiar o escolar modulan la intensidad del efecto. Investigadores como Jonathan Haidt, Jean Twenge y Cass Sunstein enfatizan que el sentido de pertenencia y el contexto social condicionan el impacto de internet en los jóvenes.

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