Tony Janzen Valverde Victoriano, alias “Pequeño J”, señalado como el principal sospechoso de los narcofemicidios de Brenda del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez en Florencio Varela, será extraditado hoy desde Perú a Argentina. Ante su llegada, las familias de las víctimas convocaron una movilización que irá desde La Tablada hasta el juzgado de Morón.
Fuentes judiciales confirmaron a Infobae que el joven, de 20 años, arribará al Aeropuerto Internacional de Ezeiza este lunes por la tarde. Posteriormente será indagado por el juez Federal en lo Criminal y Correccional N°2 de Morón, Jorge Ernesto Rodríguez, quien instruye la causa; está previsto que la presentación ante el magistrado se realice el martes.
La principal hipótesis de la Justicia apunta a que el triple crimen fue una represalia vinculada a una banda narco, con el objetivo de recuperar droga que se sospecha había sido robada por personas relacionadas con las víctimas.
Según las fuentes, a “Pequeño J” se lo considera miembro de un plan criminal organizado por una estructura vinculada al narcotráfico para intentar recuperar sustancias que habrían sido sustraídas a la organización.
La familia de las víctimas organizó una marcha para reclamar justicia. La movilización partirá a las 11 horas desde la rotonda de La Tablada y se dirigirá al Juzgado N° de Morón, según informó la agencia Noticias Argentinas.
La noche del 19 de septiembre de 2025, las tres jóvenes fueron engañadas en inmediaciones de Ciudad Evita, partido de La Matanza, con la promesa de asistir a una fiesta. Subieron a una camioneta Chevrolet Tracker blanca y fueron trasladadas a una casa en Florencio Varela que la investigación identifica como un centro de operaciones del grupo acusado.
Las autoridades describieron los hechos como una progresiva y deliberada escalada de violencia: las víctimas sufrieron lesiones agónicas, amputaciones y luxofracturas que llevaron a su muerte de manera progresiva. Las autopsias confirmaron que los mecanismos de la lesión y el fallecimiento fueron distintos en cada caso.
En los peritajes se consignó que Brenda del Castillo presentó múltiples fracturas y heridas cortantes; Morena Verdi murió por estrangulamiento y fractura cervical; y Lara Gutiérrez registró graves lesiones en las manos, compatibles con métodos de intimidación vinculados a la estructura narco.
Tras los homicidios, los cuerpos fueron enterrados en un pozo que, según la teoría del caso, había sido cavado con anterioridad en la misma propiedad. El Chevrolet Tracker fue incendiado en un descampado cercano para intentar eliminar rastros.
En el caso de Lara Gutiérrez, al haber sido menor de 18 años, la acusación se agrava. La calificación penal incluye homicidio agravado bajo varias figuras: concurso premeditado de dos o más personas, alevosía, ensañamiento, “criminis causa” (matar para procurar impunidad o facilitar otro delito) y, en algunos imputados, el agravante de violencia de género.
El expediente, que también tramita ante la Secretaría N°8 a cargo de Ignacio Calvi, sostiene la existencia de una organización compuesta por al menos otras diez personas imputadas.
Se enumeran como imputados a Víctor Sotacuro Lázaro, Milagros Florencia Ibáñez, Maximiliano Andrés Parra, Iara Daniela Ibarra, Miguel Ángel Villanueva Silva, Matías Agustín Ozorio, Mónica Débora Mujica, Celeste Magalí González Guerrero, Ariel Jeremías Alexis Giménez y Bernabé Jesús Mallón.
Hace dos semanas, la Cámara Federal de San Martín dictó falta de mérito para Joseph Freyser Cubas Zavaleta, conocido como “Señor J”, quien había sido señalado como otro de los sospechosos.
La Cámara consideró que, por el momento, no existen pruebas suficientes para someterlo a juicio, aunque la investigación continúa abierta. El tribunal señaló que solo hay testimonios aislados y que la persona se encontraba presa por otra causa en la fecha de los hechos, por lo que, de momento, se descarta una relación directa con el triple homicidio. Permanecerá detenido por la otra causa federal.
Las autoridades indicaron además que pueden existir otros participantes en el triple crimen que aún no fueron plenamente identificados, dado el nivel de organización y los roles diferenciados observados en la pesquisa.
A todos los imputados se les atribuye, con distintos grados de intervención, la comisión del delito de privación ilegal de la libertad coactiva agravada por la pluralidad de intervinientes, en dos hechos.
Según fuentes judiciales, el expediente investiga un triple homicidio agravado, precedido por secuestro coactivo y cometido en el marco de una represalia narco, con la participación de al menos once personas imputadas y una hipótesis central de actuación coordinada para captar, retener, torturar y matar a las tres víctimas.
En ese marco, las mismas fuentes señalaron que, al conocerse la presunta intervención de Tony Janzen Valverde Victoriano, el joven abandonó el país. La Justicia provincial dictó su captura internacional y, tras la cooperación entre las autoridades argentinas y peruanas, se logró su detención preventiva en Perú y ahora su extradición a Argentina.

