El recorte a la educación dispuesto por el gobierno de Javier Milei asciende a $78.000 millones y tiene como objetivo contribuir al equilibrio fiscal.
Según un informe de ASAP procesado por la Agencia Noticias Argentinas, las partidas reducidas abarcan a todas las áreas del sector educativo.
La Secretaría de Educación registró un recorte neto de $78.711 millones, equivalente a una disminución del 1,2% respecto de su presupuesto vigente; en algunos programas operativos las bajas son más pronunciadas.
Actividades Centrales: el gasto administrativo y de conducción de la Secretaría disminuyó $4.768 millones (-12,3%).
Información y Evaluación de la Calidad Educativa: se recortaron $735 millones (-2,2%).
Innovación y Desarrollo de la Formación Tecnológica: perdió $483 millones (-2,6%).
Formación Docente: se redujeron fondos por $161 millones (-1,6%).
Becas a Estudiantes: el programa de Gestión y Asignación de Becas registró una disminución marginal de $2 millones.
Sector Universitario
El impacto directo en el sistema de educación superior se identifica en los siguientes puntos:
CONEAU: la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria sufrió un recorte de $32 millones, lo que representa una baja del 0,6% en su presupuesto de evaluación y acreditación.
Asistencia Financiera vía Tesoro: dentro de las Obligaciones a Cargo del Tesoro se aplicó una quita de $48.000 millones a la partida destinada a Asistencia Financiera a Empresas Públicas y otros entes dependientes de la Secretaría de Educación; esto supone una caída del 47,9% en el financiamiento indirecto que llega a diversos organismos del sector.
Otros rubros
Cooperación e Integración Educativa Internacional: registró una disminución de $9 millones.
Asistencia y Coordinación de Políticas Sociales: este programa, que suele articular acciones con el sector educativo, perdió $55 millones.


