El papa León XIV publicará este lunes su primera encíclica, Magnifica Humanitas (“Magnífica Humanidad”), dedicada a las cuestiones éticas planteadas por la inteligencia artificial y en continuidad con la tradición de los pontífices que se han pronunciado ante cambios científicos, sociales y tecnológicos.
La encíclica será la primera de su pontificado, un documento solemne con el que los papas suelen abordar asuntos de gran relevancia para su tiempo.
Con este texto, León XIV retoma una práctica que se extiende por más de un siglo, en la que sucesivos pontífices respondieron a transformaciones de gran impacto, desde la Revolución Industrial hasta la era digital.
La primera respuesta organizada de la Iglesia frente a una mutación tecnológica data de fines del siglo XIX: en 1891 León XIII publicó la encíclica Rerum Novarum.
Aquel texto abordó la rápida urbanización, el crecimiento industrial y la creciente precariedad del proletariado, proponiendo una vía intermedia entre el capitalismo liberal y el socialismo revolucionario. Defendió la propiedad privada y los derechos laborales, incluida la organización colectiva, y sentó las bases de la doctrina social católica sobre la dignidad humana, la solidaridad y el bien común.
Poco después de su elección en mayo de 2025, León XIV explicó que eligió su nombre en referencia a León XIII y a esa doctrina. Su encíclica fue firmada el 15 de mayo, exactamente 135 años después de Rerum Novarum.
En el siglo XX, la Iglesia afrontó otra transformación: la expansión de los medios de comunicación masiva. La prensa, la radio, el cine y la televisión cambiaron profundamente la circulación de la información.
En ese marco, el Concilio Vaticano II (1962-1965) adoptó en 1963 el decreto Inter Mirifica, que reconoció por primera vez a esos medios como un factor central en la vida social y cultural. La Iglesia subrayó su papel en la formación de la opinión pública y reclamó un uso responsable por parte de productores y audiencias.
El decreto insistió asimismo en la necesidad de proporcionar información fiable y completa y en evitar lo que describió como “daño espiritual”.
Ese enfoque marcó un cambio: la Iglesia decidió involucrarse en esos nuevos espacios, promoviendo entre otras iniciativas la creación de medios católicos.
Ese mismo año, ante otra crisis global, el papado también se pronunció sobre la amenaza nuclear.
Publicada en abril de 1963, pocos meses después de la Crisis de los Misiles en Cuba, la encíclica Pacem in Terris de Juan XXIII surgió cuando el mundo se encontraba al borde de un conflicto nuclear.
En nombre de la justicia, la recta razón y la dignidad humana, el pontífice pidió el fin de la carrera armamentista entre Estados Unidos y la Unión Soviética y afirmó que las armas nucleares debían ser prohibidas, proponiendo un programa general de desarme con controles mutuos eficaces.
Décadas después, la informática y la llegada de internet inauguraron una nueva etapa de transformación.
Desde la década de 1990, la digitalización y la aparición de una esfera pública global impulsaron una nueva intervención del Vaticano. Juan Pablo II consideró internet como un medio novedoso de comunicación y difusión, y la Iglesia fomentó una presencia activa en línea a la vez que pidió un uso responsable.
Benedicto XVI profundizó esa reflexión, advirtiendo riesgos propios del mundo digital, como la fragmentación de las relaciones, la primacía de la inmediatez y la dificultad para distinguir información fiable.
Con el auge de las redes sociales el Vaticano advirtió además sobre la polarización del debate y la propagación de contenidos engañosos, advertencias que se enfatizaron durante el pontificado de Francisco (2013-2025).
En la encíclica Laudato Si’ (2015), el papa argentino criticó los excesos de un modelo tecnocrático y económico vinculado a la crisis ecológica.
Con Magnifica Humanitas, León XIV volverá a posicionarse ante una transformación tecnológica global, esta vez poniendo el foco en las implicaciones éticas de la inteligencia artificial y continuando la tradición papal de intervenir ante las grandes transformaciones de cada época.
(Con información de AFP)

