Zerboni reconoció avances del gobierno en materia macroeconómica y regulatoria, pero advirtió que el cronograma actual de reducción de derechos de exportación es insuficiente para acelerar las inversiones en la cadena del maíz. Señaló que, aunque la dirección es la correcta, hace falta acelerar los plazos para alcanzar retenciones cero lo antes posible y que esa meta quede respaldada por ley.
El reclamo de Maizar por las retenciones
Valoró la reducción reciente de dos puntos en trigo y cebada y la propuesta de un esquema gradual para el resto de los cultivos a partir de 2027. En el caso del maíz, el plan contempla rebajas trimestrales que totalizan una baja de un punto porcentual en el transcurso de un año.
No obstante, desde Maizar sostienen que el proceso debería ser más rápido. Zerboni vinculó la necesidad de acelerar el alivio fiscal con la generación de previsibilidad para nuevas inversiones y cuestionó que se espere al próximo ciclo electoral para tomar decisiones de largo plazo.
El titular de la entidad afirmó que la cadena no puede seguir escuchando que hay que “esperar dos años a ver qué pasa en la próxima elección”, porque esa postura impide la inversión sustentable y compromete el futuro del sector.
Además de pedir una reducción más rápida de las retenciones, Maizar reclamó avanzar hacia un consenso fiscal entre Nación, provincias y municipios. Según Zerboni, cada baja en los derechos de exportación pierde su efecto si luego se compensa con incrementos en impuestos inmobiliarios rurales o en tasas municipales.
“No puede ser que cada punto de rebaja de retenciones se lo lleven aumentos en los impuestos inmobiliarios rurales o en tasas municipales que no prestan ningún servicio”, sostuvo.
Los puntos que Maizar valoró del Gobierno
Pese al reclamo, Zerboni destacó medidas impulsadas por el gobierno nacional, como la unificación del tipo de cambio, el equilibrio fiscal, el fomento de inversiones mediante el RIGI y el RIMI, la eliminación de cupos a la exportación y la reducción de trabas burocráticas.
Para el sector, esos cambios son pasos importantes para mejorar la competitividad. Sin embargo, el presidente de Maizar insistió en que la agenda debe completarse con una disminución más rápida y sostenida de la carga tributaria sobre la producción y las exportaciones.
El planteo también incluyó la necesidad de generar mayor valor agregado en la cadena: Argentina aún no aprovecha plenamente su potencial maicero. El desafío, dijo Zerboni, no es solo producir más granos, sino transformarlos en carnes, lácteos, huevos, etanol e insumos para la industria.


