Estados Unidos lanzó nuevos ataques contra objetivos iraníes cerca del estrecho de Ormuz después de detectar amenazas dirigidas a fuerzas estadounidenses y al tráfico marítimo comercial, según informaron funcionarios citados por Reuters, CBS News, CNN y Axios.
Las operaciones incluyeron bombardeos contra una instalación militar iraní y la intercepción de varios drones que, según Washington, fueron lanzados desde territorio iraní hacia buques en la zona.
Según Reuters y CNN, las acciones se desarrollaron durante la noche y se enfocaron en un sitio militar que EE. UU. consideró peligroso para sus operaciones navales y para la seguridad de la navegación en el Golfo Pérsico. Un funcionario, bajo condición de anonimato, indicó que también se derribaron “múltiples drones iraníes” antes de que alcanzaran sus objetivos.
Axios añadió que Irán lanzó cuatro drones suicidas contra un buque de la Marina estadounidense y una embarcación comercial; un alto funcionario citado por ese medio dijo que las fuerzas estadounidenses destruyeron los drones en vuelo y luego atacaron una unidad de lanzamiento para impedir nuevas acciones.
La Casa Blanca describió las medidas como “defensivas” y afirmó que el frágil alto el fuego entre Washington y Teherán “sigue vigente” pese al nuevo intercambio militar.
Explosiones en el sur de Irán
Durante los ataques, medios estatales iraníes reportaron detonaciones cerca de Bandar Abbas, el principal puerto iraní en el Golfo Pérsico y un punto estratégico para el comercio marítimo regional. Las autoridades iraníes señalaron que los sistemas de defensa aérea se activaron mientras investigaban el origen de las explosiones.
Más temprano, el presidente Donald Trump negó reportes iraníes sobre un supuesto acuerdo con Omán para administrar conjuntamente el tránsito por el estrecho de Ormuz y aseguró que “la vía marítima permanecerá abierta”, según Reuters.
Funcionarios estadounidenses sostienen que Irán continúa representando una amenaza para la navegación internacional mediante el uso de drones, minas marinas y sistemas de misiles desplegados cerca de su costa sur.
Washington afirma además que mantiene sus operaciones bajo una estrategia de “contención” mientras avanzan las negociaciones encaminadas a un acuerdo definitivo con Teherán.
Nuevos ataques en medio de negociaciones
Los bombardeos se producen pocos días después de otra ofensiva estadounidense en el sur de Irán.
El lunes, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó “ataques en defensa propia” contra posiciones iraníes vinculadas a lanzadores de misiles y embarcaciones que, según Washington, intentaban colocar minas en aguas próximas al estrecho de Ormuz.
Timothy Hawkins, portavoz del CENTCOM, dijo que las operaciones se realizaron “en legítima defensa” para proteger a las tropas estadounidenses en la región, y que entre los objetivos se incluyeron sitios de lanzamiento de misiles y embarcaciones iraníes implicadas en el intento de colocación de minas.
Las acciones se producen mientras Estados Unidos e Irán negocian un posible acuerdo para poner fin a casi tres meses de conflicto. Uno de los puntos centrales en discusión sería la reapertura total del estrecho de Ormuz y un alivio parcial de sanciones económicas contra Teherán.
No obstante, las conversaciones se desarrollan en un clima de desconfianza: Irán ha denunciado que los ataques estadounidenses son una muestra de “mala fe” y ha cuestionado la continuidad del cese del fuego, mientras que sectores republicanos en EE. UU. critican posibles concesiones y advierten sobre el futuro del programa nuclear iraní.
Trump reiteró esta semana que Irán “nunca obtendrá” un arma nuclear y afirmó que el uranio enriquecido iraní sería entregado a Estados Unidos para su destrucción como parte de un acuerdo potencial.
(Con información de Reuters, EFE y AFP)

