El gobierno de Japón calificó de “ridícula” la crítica de Rusia sobre su fortalecimiento militar, en una sesión del Consejo de Seguridad de la ONU que reflejó tensiones abiertas. El embajador japonés Kazuyuki Yamazaki rechazó las acusaciones rusas que señalaron a Tokio (y a Berlín) por remilitarizarse y supuestamente amenazar la seguridad internacional, y consideró incongruente que un Estado que mantiene una campaña militar en Ucrania identifique a Japón como una amenaza.
Yamazaki afirmó que las medidas de Japón para reforzar sus capacidades de defensa responden a un entorno de seguridad cada vez más adverso y no están dirigidas contra ningún país en particular. Subrayó que la política japonesa sigue siendo de naturaleza defensiva y se ajusta a lo dispuesto en su constitución.
Ante el Consejo de Seguridad, el representante japonés sostuvo que su país respeta la Carta de las Naciones Unidas y que las iniciativas militares se orientan únicamente a enfrentar amenazas crecientes en la región, señalando en particular las acciones de China y la ofensiva rusa en Ucrania.
Por su parte, el representante ruso Vassily Nebenzia vinculó el rearme de Japón y Alemania con procesos de desestabilización posteriores a la Segunda Guerra Mundial y puso en duda la coherencia de ambos países con los compromisos multilaterales. Acusó además a Japón y Alemania de adoptar políticas que, según Moscú, incrementan el riesgo de una escalada internacional.
El gobierno alemán también rechazó las imputaciones rusas durante la misma reunión. Gunther Krichbaum, ministro de Estado para Europa, defendió que Berlín persigue la convivencia pacífica y la prevención de conflictos, y explicó que el refuerzo de sus fuerzas armadas responde a la invasión rusa en Ucrania y forma parte de la estrategia de defensa aliada.
El debate diplomático coincidió con una visita a Moscú de altos funcionarios japoneses para negociar la protección de activos empresariales y la flexibilización de restricciones en operaciones financieras. Representantes del Ministerio de Economía, Comercio e Industria y del Ministerio de Relaciones Exteriores se reunieron con autoridades rusas para asegurar la continuidad de más de 100 empresas japonesas que todavía operan en Rusia.
Las conversaciones, en las que participaron directivos de compañías niponas, abordaron la situación de terrenos e instalaciones y la posibilidad de transferencias de fondos desde Rusia. Hidehiko Ishii, jefe de la oficina para Rusia, Asia Central y el Cáucaso del ministerio comercial, indicó que las reuniones duraron dos días y que la parte rusa mostró disposición a mantener el diálogo.
Las empresas japonesas que permanecen en Rusia constituyen aproximadamente dos tercios de las que operaban antes de la intervención militar en Ucrania. Las sanciones económicas aplicadas por Tokio, coordinadas con Estados Unidos y la Unión Europea, contribuyeron a la reducción de la presencia empresarial japonesa en ese país.
Durante la visita no se trataron cuestiones como el proyecto energético Sakhalin‐2, en el que hay intereses japoneses. Masaki Ishikawa, vicejefe de Asuntos Europeos del Ministerio de Relaciones Exteriores, reafirmó el apoyo de Japón a Ucrania y la continuidad de las sanciones. Moscú, por su parte, exigió el levantamiento de restricciones para normalizar las relaciones y negó que la visita japonesa respondiera a una invitación oficial.
El fortalecimiento defensivo de Japón también se reflejó en un aumento de operaciones en su espacio aéreo: el año pasado, la Fuerza de Autodefensa Aérea interceptó aviones extranjeros en 448 ocasiones, principalmente de origen ruso y chino. Paralelamente, Tokio aprobó leyes para centralizar la inteligencia y reforzar su estructura de contraespionaje.
La tensión se incrementó cuando Rusia protestó por el despliegue en Japón de sistemas de misiles estadounidenses Typhon. La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores ruso, Maria Zakharova, sostuvo que su presencia amenaza la estabilidad en el Extremo Oriente y acusó a Japón de promover una escalada deliberada. Japón defendió su derecho a fortalecer su defensa nacional y afirmó que sus maniobras no pretenden provocar a ningún país.
(Con información de Reuters y Euro News)

