Andrea del Boca, participante de Gran Hermano, volvió a generar debate dentro y fuera de la casa. Su presencia divide a la audiencia: algunos la apoyan y otros cuestionan sus actitudes. Recientemente habló sobre el escándalo por unas galletitas sin TACC que habría comido otra concursante, Tati Luna, y que estaban destinadas a Nenu López, quien es celíaca; Andrea también aseguró haber tenido esa condición.
Fuera del programa circularon imágenes y comentarios que apuntaban a que Andrea consumiría productos no aptos para celíacos, y su hija Anna reconoció que su madre suele darse algunos gustos. En este contexto, Andrea explicó cómo se manejó el tema dentro de la producción: dijo que, tras debatirlo con el equipo del programa, se les propuso exponerlo en vivo como un mensaje hacia el público exterior.
Andrea defendió su decisión de comentar lo sucedido y rechazó las críticas, especialmente las de Tamara Paganini, a quien acusó de insultarla. Afirmó que relatar la situación sin cargarla de adjetivos no constituye un daño y sostuvo que la forma en que se comunicó el incidente fue planificada por la producción. La declaración reavivó la controversia y las dudas sobre si algunos hechos del reality se organizan o guionan.

