Cerca de 900 personas fueron detenidas en Francia durante los incidentes registrados el sábado y el domingo tras la consagración del Paris Saint-Germain (PSG) en la Liga de Campeones, informaron las autoridades. Los disturbios también dejaron centenares de heridos, entre ellos agentes de seguridad, y provocaron un fallecimiento y episodios de violencia en varias ciudades del país.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, afirmó que hubo más de 890 detenciones, un 45% más que el año pasado, y señaló que 178 policías y gendarmes resultaron heridos durante las intervenciones para controlar los desórdenes.
Miles de personas salieron a las calles de París y otras ciudades para celebrar la victoria del PSG en la final disputada en Budapest. Parte de las celebraciones derivó en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, saqueos y actos de violencia urbana.
Ante el riesgo de incidentes, las autoridades desplegaron alrededor de 22.000 efectivos en todo el país, aunque no evitaron que se registraran disturbios en numerosos puntos del territorio.
En una conferencia de prensa del domingo, Nuñez indicó que hasta ese momento se habían realizado 780 arrestos en todo el país y advirtió sobre un aumento en el uso de fuegos artificiales y artefactos pirotécnicos dirigidos contra la policía.
En declaraciones previas, las autoridades habían informado que 57 miembros de las fuerzas de seguridad habían resultado heridos; posteriormente se habló de 219 heridos en Francia, incluidos ocho de gravedad. También reportaron episodios de violencia en 71 municipios y señalaron robos y saqueos en alrededor de quince localidades.
Uno de los hechos más graves ocurrió en París, donde un joven de unos veinte años murió al chocar su motocicleta de motocross contra bloques de hormigón situados en una rampa de salida de la carretera de circunvalación. La Fiscalía de París confirmó el fallecimiento y añadió que otro joven sufrió heridas graves en un ataque con arma blanca presuntamente vinculado a un robo.
Los disturbios se concentraron especialmente en algunos sectores de París. Tras el triunfo del PSG, unas 20.000 personas se reunieron en los Campos Elíseos, uno de los principales puntos de celebración de la capital.
La alcaldía del distrito VIII, donde se ubica esa emblemática avenida, emitió un comunicado contundente señalando que la avenida de los Campos Elíseos y sus alrededores dejaron de ser un lugar de celebración y se convirtieron en una “arena de guerrilla urbana”.
Ante la magnitud de los incidentes, las autoridades del distrito solicitaron un cambio de estrategia para futuros eventos masivos y propusieron una doctrina de “cero concentraciones” para evitar nuevas confrontaciones.
El ministro del Interior rechazó esa propuesta, argumentando que una medida así exigiría movilizar una parte sustancial de los recursos de seguridad del país.
Mientras continuaban los festejos por el título europeo, se organizó un nuevo operativo para la recepción del plantel campeón: se esperaba la participación de unas 100.000 personas en un desfile frente a la Torre Eiffel, antes de una recepción oficial en el Palacio del Elíseo presidida por Emmanuel Macron.
Con vistas a esos actos, Nuñez prometió “una respuesta firme” por parte de las fuerzas del orden y advirtió sobre sanciones para quienes bloquearan el tráfico o intentaran acceder de forma irregular a la carretera de circunvalación.
Para garantizar la seguridad durante las celebraciones del domingo, el Gobierno desplegó cerca de 6.000 policías y gendarmes adicionales en la capital y sus alrededores.
(Con información de AFP)

