Después de una década de trayectoria, Emanuel Noir celebra el presente de Ke Personajes: la banda acaba de publicar su primer disco, Corazón Ausente, y prepara una gira extensa que los llevará a varios países. A pesar del éxito y de las colaboraciones logradas, Noir recuerda sus orígenes —cuando viajaban en la camioneta de una pollería— y mantiene una actitud enfocada en las cosas sencillas de la vida.
El álbum representa un punto de inflexión: además de reunir éxitos como “Pobre Corazón”, “Oye Mujer” y “Adiós Amor”, cada canción condensa etapas del recorrido y los obstáculos superados. La realización del disco subraya el valor del proceso, el trabajo sostenido y la constancia, principios que Noir considera centrales en lo profesional y lo personal.
En una charla con Teleshow, Noir habló sobre la importancia de la familia durante la exposición pública, las lecciones que quiere transmitir a sus hijas y su relación con el público, basada en gestos y acciones que trascienden el escenario.
— ¿Qué significa para vos este primer disco de Ke Personajes?
— Es la concreción de un sueño tras muchos años de trabajo. Cada tema marca una etapa con sus alegrías y dificultades. Me enorgullece haber llegado hasta acá con mis compañeros; es la demostración de que el esfuerzo y la perseverancia tienen resultados.
— ¿Cómo se concretó la participación de J Balvin en el disco?
— José nos escribió y, de forma profesional y con ganas, intercambiamos mensajes. Nos contó que quería hacer una cumbia y que él y su entorno nos escuchaban, lo que fue una sorpresa. Trabajamos la canción en conjunto y grabamos el video en México durante la gira; fue un proyecto breve pero significativo.
— ¿Qué experiencia te dejó grabar con J Balvin?
— Fue muy buena. José se mostró sencillo y eso facilitó todo. Ver a alguien con tanta trayectoria tan cercano hizo que nos sintiéramos cómodos y valorados. Fue llamativo saber que sus amigos nos escuchaban y, para mí, tener su contacto fue algo inesperado.
— ¿Cómo fue la colaboración con Los Ángeles Azules?
— Era algo que se venía gestionando hace tiempo y me pareció increíble formar parte del grupo de artistas que trabajaron con ellos. Fue una oportunidad que implica un reconocimiento dentro del ámbito de la cumbia.
— ¿Por qué la rosa es un símbolo para vos? La tenés tatuada y está en la tapa del disco…
— La rosa apareció de a poco: comenzó como un gesto espontáneo y terminó por enamorarme. Igual que una persona que va ganándose tu atención, la rosa se volvió presente en mi vida. En casa siempre tengo rosas y hago un ramo con trece; es un símbolo de amor e identidad tanto para nosotros como para el público.
— En el último tiempo tuviste gestos impactantes con desconocidos, le regalaste una guitarra a un músico callejero y en una prueba de sonido le cantaste a los trabajadores de una obra, ¿por qué?
— Creo que la acción pesa más que cualquier discurso. El ejemplo y los hechos dicen más que las palabras. Cuando regalé la guitarra o me acerqué a los obreros en Mar del Plata, lo hice porque esos gestos pueden transformar el día o la vida de alguien, tal como en su momento hicieron cambiar la mía.
— ¿Cómo es tu vínculo con tus hijas y qué valores buscas transmitirles?
— Procuro que aprendan a ser buenas personas: a querer al prójimo, incluso a quienes no les caen bien. Me interesa que sean solidarias y respetuosas. Para mí, el ejemplo práctico es fundamental; intento enseñar con acciones, no solo con palabras.
—¿Cómo enfrentás los momentos difíciles y qué mensaje le das a quienes pasan situaciones similares?
— He vivido etapas de tristeza y soledad en las que dudé del camino. Mi historia es una muestra de que se puede salir adelante. Quiero que la gente sepa que, por más duro que sea el momento, siempre existe la posibilidad de cambiar, encontrar un propósito y seguir adelante.
— ¿Qué lugar ocupa la espiritualidad en su vida y cómo influyó en su carrera?
— La espiritualidad y la fe tienen un lugar constante. Sentir que cada día es una oportunidad me hace creer que mi propósito sigue vigente. Hubo un momento de cansancio y duda, pero decidí apostar por este sueño. La espiritualidad funciona como motor y guía en ese proceso.
— A esta altura, ¿encontraste el propósito de tu vida?
— Mi propósito está ligado a la música y a mostrar el valor del sacrificio. Quiero demostrar que conseguir metas requiere esfuerzo y autenticidad, y que no existe el éxito instantáneo ni la felicidad sin trabajo previo. En paralelo, sigo cantando y transmitiendo esa idea.


