Un dron ruso impactó esta madrugada cerca del Centro de Almacenamiento de Combustible Nuclear Gastado (CSSF) en la zona de exclusión de Chernobyl, provocando un incendio que fue extinguido sin que se detectaran fugas radiactivas, según las autoridades ucranianas. El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) calificó el hecho de “sumamente preocupante” y anunció una próxima visita para evaluar daños.
El ataque, atribuido a un dron modelo Shahed, ocurrió a las 02:10 hora local y afectó un edificio de recepción de contenedores del depósito, que sufrió daños materiales importantes. El operador público Energoatom informó que el incendio, de unos 40 metros cuadrados, fue localizado y extinguido con rapidez, que no hubo heridos y que los niveles de radiación permanecen dentro de la normalidad.
El presidente ucraniano Volodimir Zelensky describió el ataque como “sumamente vil” contra “una infraestructura de vital importancia” y señaló que, aunque no se constata un aumento radiactivo, ha crecido la audacia de Rusia. Sus declaraciones se produjeron horas antes de una reunión en Londres con los primeros ministros de Reino Unido y Alemania, Keir Starmer y Friedrich Merz, y el presidente francés Emmanuel Macron, convocada para evaluar esfuerzos hacia una paz duradera en Ucrania.
El OIEA advierte sobre el riesgo de atacar instalaciones nucleares
El director general del OIEA, Rafael Mariano Grossi, subrayó que el incidente es “sumamente preocupante” porque el ataque tuvo lugar en una instalación que contiene grandes cantidades de material nuclear, almacenado a pocos metros del edificio afectado.
Grossi afirmó que los ataques contra instalaciones nucleares son “totalmente inaceptables” y violan los principios básicos de seguridad nuclear, en particular los siete pilares esenciales para la protección durante un conflicto armado. El equipo del OIEA en Chernobyl se desplazará próximamente para inspeccionar el impacto.
El canciller ucraniano Andrii Sibiga había denunciado previamente que Moscú pone en peligro las instalaciones nucleares del país y amenaza la seguridad nuclear de la región.
El CSSF de Chernobyl almacena combustible nuclear gastado procedente de varias centrales nucleares ucranianas. La zona de exclusión alrededor de la planta, escenario del accidente de 1986, fue ocupada brevemente por tropas rusas al inicio de la invasión en febrero de 2022 y abandonada semanas después.
Un ataque dentro de una ofensiva más amplia
El bombardeo al CSSF se produjo en el contexto de una ofensiva rusa más amplia que dejó al menos cuatro muertos en las regiones de Zaporiyia, Dnipropetrovsk y Donetsk. La fuerza aérea ucraniana indicó que Rusia lanzó 236 drones durante la madrugada, de los cuales 215 fueron interceptados.
Los ataques forman parte de una escalada reciente. El sábado, Zelensky informó que drones ucranianos recorrieron cerca de 1.000 kilómetros para golpear arsenales de la marina rusa en la región de San Petersburgo y la base de Kronstadt, además de un depósito de petróleo en Krasnodar, en respuesta a la negativa del presidente ruso Vladimir Putin a aceptar negociaciones de paz directas. Putin rechazó la propuesta y declaró que busca que el ejército avance para controlar todo el Donbás.
En este contexto, los ministros de Defensa de la Unión Europea se reúnen informalmente en Nicosia para tratar el desbloqueo de los 6.600 millones de euros del Fondo Europeo de Apoyo a la Paz para Ucrania, congelados tras el veto del anterior gobierno húngaro, y la posible extensión de la misión marítima Aspides al Golfo Pérsico por las afectaciones al tráfico en el estrecho de Ormuz derivadas del conflicto con Irán.


