El presidente Donald Trump afirmó este domingo que Estados Unidos está dispuesto a colaborar con Irán para retirar y destruir su uranio altamente enriquecido si se alcanza un acuerdo de paz, pero advirtió que, en ausencia de un pacto, continuará degradando la capacidad militar iraní hasta poder actuar unilateralmente. Estas declaraciones llegan cuando la guerra entre ambos países cumple 100 días y las negociaciones parecen estancadas, en medio de una nueva escalada de tensiones en el estrecho de Ormuz.
“Si llegamos a un acuerdo y somos aliados, actuaremos juntos. Usaremos nuestro equipo. Lo retiraremos y lo destruiremos, ya sea en el lugar o fuera de él”, dijo Trump en una entrevista con Meet the Press de NBC News, grabada el 5 de junio en Chippewa Falls, Wisconsin. “Iremos con ellos o sin ellos. Pero no vamos a permitir que nos disparen”.
“Muy cerca” de un acuerdo, pero con condiciones
Trump aseguró que las negociaciones están “muy cerca” de concretarse, aunque insiste en incluir una cláusula que prohíba a Irán no solo desarrollar armas nucleares sino también adquirirlas por cualquier medio. Según él, Teherán se resistió inicialmente a esa exigencia pero acabó cediendo: “Empujaron un poco. Y después no”.
No obstante, las posiciones siguen alejadas en al menos cuatro asuntos: el conflicto en el Líbano, los activos iraníes congelados en el exterior, la energía nuclear y el control del estrecho de Ormuz. Irán exige que cualquier acuerdo con Washington incluya el fin de las hostilidades entre Israel y Hezbollah en el territorio libanés, mientras que Estados Unidos prefiere tratar esos temas por separado. En ese marco, el mediador paquistaní Mohsen Naqvi visitó este domingo Teherán y entregó una “carta especial” al ministro de Exteriores iraní con un “mensaje muy importante” para el líder supremo Mojtaba Khamenei, según la televisión estatal iraní, sin revelar el contenido.
Trump describió al nuevo liderazgo iraní, encabezado por Mojtaba Khamenei —hijo del líder supremo Ali Jamenei, fallecido durante la ofensiva estadounidense e israelí— como “más racional, muy inteligente” y dijo estar dispuesto a dialogar directamente con él, aunque señaló que todavía no ha tenido conversaciones personales. Sobre su estado de salud, comentó que está “gravemente herido”, pero que eso no impide que continúe negociando.
Nueva escalada en Ormuz
El Mando Central de Estados Unidos en Oriente Medio (Centcom) informó esta madrugada que derribó dos drones iraníes que amenazaban el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz. El viernes anterior, Centcom había abatido cuatro drones lanzados hacia la zona y atacado emplazamientos de radares costeros iraníes. En represalia, Irán lanzó una serie de misiles contra instalaciones militares en Kuwait y Baréin, aliados de Estados Unidos, que calificaron la acción como una “peligrosa escalada”.
El estrecho de Ormuz, por el que transita cerca del 20% del suministro mundial de petróleo, permanece cerrado desde el inicio del conflicto, con impactos en los mercados internacionales y en la economía iraní. “La vida se ha vuelto cada vez más difícil, incluso antes de esta guerra. Cosas que hace solo unos meses habríamos podido plantearnos comprar son ahora sueños o cuentos de hadas”, dijo a la AFP Farhad, un chef de 35 años en Teherán.
50.000 soldados desplegados, sin fecha de regreso
Aunque Trump aseguró que Irán conserva solo entre el 21% y el 22% de su arsenal de misiles previo a la guerra, descartó retirar a los 50.000 soldados estadounidenses desplegados en la región. “Sería una imprudencia hacerlo porque quizás los necesitemos” para mantener presión en la mesa de negociaciones, afirmó. “Los mantendremos allí hasta que tengamos una conclusión”.
El presidente también rechazó un descongelamiento inmediato de activos iraníes como parte de un posible acuerdo, a diferencia del pacto nuclear de 2015 negociado por la administración anterior. “Eso vendrá después. Si se portan bien, si hacen un buen trabajo, empezamos a hablar”, dijo.
La guerra, iniciada el 28 de febrero tras ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán, mantiene un amplio rechazo en la población estadounidense: una encuesta Economist/YouGov publicada esta semana indica que el 68% de los adultos desea que Washington cierre un acuerdo “lo antes posible”, incluido el 55% de quienes votaron por Trump en 2024.
“Lo principal es que no podemos permitir que Irán tenga un arma nuclear”, concluyó Trump. “No podemos hacerlo. Y no lo haremos”.


