El futuro académico del príncipe George, de 12 años y heredero al trono británico, genera expectativas en el Reino Unido. Actualmente finaliza su etapa en la escuela preparatoria Lambrook, mientras la familia real valora las opciones para su próxima etapa educativa.
Entre los colegios considerados figuran instituciones prestigiosas como Oundle School y Marlborough College —este último vinculado a la familia materna—, pero el centro de las especulaciones es Eton College. Eton, donde estudiaron su padre, el príncipe William, y su tío, el príncipe Harry, es conocido por su larga tradición, su exigencia académica y su modelo de internado selectivo.
En las últimas semanas circularon rumores relacionados con la renovación de una residencia próxima al colegio destinada al personal de seguridad y con visitas de miembros de la familia real para evaluar opciones, aunque desde el Palacio de Kensington no se ha emitido confirmación oficial. Estos movimientos han alimentado las conjeturas mediáticas sobre una posible decisión hacia Eton.
Fundado en 1440 por el rey Enrique VI, Eton se distingue por formar líderes y figuras públicas, combinar estudios académicos con actividades extracurriculares —deportes, música, arte y debate— y por un fuerte énfasis en liderazgo, disciplina y vida comunitaria. Sus costes anuales son elevados y su admisión suele planificarse con años de antelación.
La elección escolar de George será relevante en su preparación como futuro monarca, dada su posición en la línea de sucesión. Por ahora, la decisión permanece en evaluación y no hay anuncios oficiales sobre su próximo centro educativo.


