El gobierno de Keir Starmer ha sufrido seis dimisiones en menos de un mes; la más reciente fue la del secretario de Defensa, John Healey. En este contexto, una cuarta parte de los diputados laboristas pide que el primer ministro abandone el cargo antes de que termine su mandato, previsto para 2029.
Healey presentó su dimisión este jueves tras meses de negociaciones estancadas con Starmer y la ministra de Finanzas, Rachel Reeves sobre la financiación del Plan de Inversión en Defensa. En su carta afirmó que el primer ministro y el Tesoro no habían destinado los recursos necesarios para defender al país en un momento de crecientes amenazas. Su salida sorprendió al equipo de defensa del partido.
La cadena de renuncias comenzó el 12 de mayo, cuando cuatro secretarios de Estado dimitieron el mismo día tras las elecciones municipales y regionales: Miatta Fahnbulleh (Comunidades), Jess Phillips (Salvaguardia), Alex Davies-Jones (Violencia contra la mujer) y Zubir Ahmed (Innovación en salud).
Esas elecciones, las peores para un primer ministro británico en más de tres décadas, beneficiaron sobre todo a Reform UK y a los partidos nacionalistas de Gales y Escocia. Fahnbulleh dijo que sus electores habían “perdido la fe y la confianza en el primer ministro”, y Davies-Jones instó a Starmer a fijar un calendario para su salida “en interés del país”.
Estas dimisiones se suman a otras que han ido erosionando al gobierno desde que llegó al poder en julio de 2024. Entre las más destacadas está Angela Rayner, que renunció en septiembre de 2025 tras una investigación de Hacienda por irregularidades fiscales en la compra de una vivienda. Anneliese Dodds dejó la cartera de Desarrollo Internacional en protesta por los recortes al presupuesto de ayuda exterior, y Lord Mandelson fue cesado como embajador en Washington tras conocerse la profundidad de sus vínculos con el financiero Jeffrey Epstein.
El 14 de mayo, el secretario de Sanidad, Wes Streeting, resumió su postura al dimitir: “Donde necesitamos visión, hay un vacío”. Días después anunció su intención de presentarse a las primarias del Labour, convirtiéndose en el primer candidato declarado para suceder a Starmer.
Otros dos nombres concentran las especulaciones: Angela Rayner conserva respaldo en el ala izquierda y ha saldado la deuda fiscal que era un obstáculo para una posible candidatura. Andy Burnham, alcalde del Gran Mánchester, se presenta el 18 de junio en la elección parcial por Makersfield, el escaño que necesita para poder optar al liderazgo.
(Con información de EFE, BBC, The Independent y Reuters)


