La primera gran sorpresa del Mundial 2026 la protagonizó Cabo Verde: en su debut absoluto en una Copa del Mundo logró un 0-0 ante España, vigente campeona de Europa y una de las favoritas del torneo en Estados Unidos, México y Canadá.
El empate dejó reacciones contrapuestas: para Cabo Verde fue una jornada histórica; para España supuso preocupación y numerosas críticas por un rendimiento por debajo de lo esperado.
El nombre propio del partido fue Vózinha. A sus 40 años, el portero de Cabo Verde realizó varias intervenciones decisivas que mantuvieron su arco en cero frente a un rival con muchas figuras, sosteniendo al equipo con orden y entrega colectiva.
Desde el inicio quedó claro que España buscó el control. Los dirigidos por Luis De la Fuente dominaron la posesión y se instalaron en campo contrario, pero sin encontrar la profundidad necesaria para generar ocasiones con frecuencia.
La circulación española fue correcta pero previsible. Rodri, Pedri y Fabián Ruiz intentaron marcar los ritmos, aunque tuvieron pocas opciones claras en los metros finales. Gavi, en la banda izquierda, y Mikel Oyarzabal no consiguieron desequilibrar durante buena parte del encuentro.
Un dato ilustrativo de la escasa producción ofensiva: Oyarzabal no tocó el balón durante la primera media hora, un hecho inédito en un Mundial desde Inglaterra 1966.
La ocasión más clara del primer tiempo llegó a cinco minutos del descanso: Rodri habilitó a Marc Cucurella, quien asistió de cabeza a Ferrán Torres; su disparo dio en el travesaño y, en el rebote, Oyarzabal fue sorprendido por una espectacular atajada de Vózinha.
El arquero caboverdiano tuvo varias intervenciones seguidas, respondiendo también a tiros de Torres y a un cabezazo de Rodri, manteniendo el empate pese a la superioridad territorial de España.
La tónica se mantuvo en el segundo tiempo: España siguió dominando la posesión y la iniciativa, pero encontró una defensa bien organizada y un portero en gran nivel que frustró sus intentos.
Ante la falta de soluciones, De la Fuente recurrió al jugador que había terminado de recuperarse y, a los 25 minutos del segundo tiempo, dio ingreso a Lamine Yamal como recurso ofensivo.
La entrada de Yamal cambió la dinámica en las gradas y aportó más desequilibrio al equipo español. También entraron Mikel Merino, Dani Olmo y, sobre el final, Nico Williams para intentar romper la resistencia caboverdiana.
Pese a las ocasiones generadas por Yamal y otros cambios, Cabo Verde resistió con convicción: despejes de Diney Borges y Pico Lopes en momentos clave mantuvieron la esperanza del conjunto africano.
Incluso los africanos tuvieron una opción para ganar: a dos minutos del final, João Paulo remató de cabeza tras un córner, pero Unai Simón respondió bien y evitó la derrota.
El pitazo final desató la celebración de Cabo Verde por un debut histórico. España, por su parte, se fue con un empate inesperado y varias dudas sobre su rendimiento, obligado a corregir rápidamente si quiere ser contendiente en el torneo.


