La disputa laboral entre trabajadores de Lustramax y la conducción de la empresa, que lleva meses, escaló recientemente a ámbitos judiciales y políticos. Empleados de la planta de Tortuguitas denunciaron a la senadora bonaerense de La Libertad Avanza, Florencia Arietto, por presunta persecución sindical y desobediencia judicial en el marco de un conflicto que paralizó parte de la producción.
El conflicto surgió tras una serie de despidos que los trabajadores consideran arbitrarios y vinculados a su actividad gremial. Ante ello, presentaron reclamos ante organismos laborales y tribunales provinciales, que emitieron resoluciones favorables para algunos de los empleados afectados.
Un punto central es la situación del delegado sindical Leandro Gómez. Según los trabajadores, varias resoluciones administrativas y judiciales ordenaron su reincorporación, pero la empresa no habría cumplido esas medidas.
Los empleados sostienen que Arietto, en su rol de representante legal de Lustramax, participó en decisiones que impidieron la vuelta del delegado a su puesto, por lo que promovieron una denuncia penal en la que cuestionan su actuación durante el conflicto.
También se presentó un reclamo ante el Tribunal de Ética del Colegio de Abogados de Lomas de Zamora: una organización civil cuestionó declaraciones públicas de la legisladora contra abogados laboralistas, argumentando que esas expresiones serían incompatibles con el ejercicio profesional.
Otro aspecto que generó controversia fue la presencia de efectivos de Gendarmería Nacional en las inmediaciones de la fábrica en algunas jornadas. Los trabajadores señalaron que el operativo tuvo un efecto intimidatorio sobre quienes participaban de las protestas y los reclamos.
Desde el ámbito gremial sostienen que la Justicia rechazó distintas denuncias penales contra trabajadores y ratificó que la disputa debe resolverse en la esfera laboral, por lo que consideran que la empresa sigue incumpliendo decisiones judiciales que ordenaron la restitución de derechos laborales.
Mientras avanza la causa, los trabajadores mantienen una campaña para visibilizar el conflicto: en las últimas semanas participaron en encuentros sindicales, actividades en universidades y reuniones con legisladores provinciales para exponer su situación y buscar respaldo político e institucional.
El reclamo permanece abierto y suma nuevos actores en una controversia que trascendió la fábrica y se instaló en la agenda política bonaerense.


