Durante más de veinte años, Fuerza Bruta ha desarrollado un lenguaje propio dentro de la escena teatral argentina. Al prescindir de butacas y de un escenario tradicional y al convertir al público en parte activa del espectáculo, la compañía llevó su propuesta a decenas de países y consolidó una identidad que combina acrobacia, música, performance y tecnología. Más allá del despliegue visual, el eje de su trabajo se mantiene desde sus inicios: provocar una respuesta emocional y sensorial en los asistentes.
Así lo explicó Fabio D’Aquila, director general de Fuerza Bruta, en una entrevista.

