16 de julio de 2026
Buenos Aires, 17 C

Homenaje a Carmen Argibay en la Legislatura porteña

Carmen María Argibay fue la segunda mujer en integrar la Corte Suprema de Justicia de la Nación y la primera en hacerlo sin prestar juramento ante Dios, un gesto que condensó su visión de la función judicial: laica, independiente y alejada de presiones externas. Falleció en 2014 mientras ejercía el cargo. Más de una década después, su figura volvió al centro del debate en la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde magistradas, funcionarias y legisladores analizaron un proyecto para crear el “Paseo Carmen María Argibay” en Plaza Lavalle, frente al Palacio de Justicia.

La audiencia pública, convocada por la Asociación de Mujeres Jueces de Argentina (AMJA), reunió a representantes del Poder Judicial de distintas provincias. Además de ser un acto de homenaje, la jornada fue parte del trámite legislativo de una iniciativa que había recibido aprobación inicial el 14 de mayo. El proyecto prevé la instalación de un busto, una escultura y placas conmemorativas en el espacio público de la ciudad donde Argibay desarrolló gran parte de su carrera.

La iniciativa legislativa fue impulsada por el diputado Matías López y contó con el respaldo de presidentes de distintos bloques, entre ellos las legisladoras Silvia Lospennato, Claudia Neira, Pilar Ramírez y Manuela Thourte, así como del legislador Emmanuel Ferrario. La variedad de firmas que acompañan el proyecto refleja el consenso transversal en torno a la figura de Argibay en el ámbito político y judicial porteño.

Silvia Lospennato inauguró el acto con un saludo en el que destacó la trayectoria nacional e internacional de Argibay, su defensa de los derechos humanos y su compromiso con la igualdad de género dentro del Poder Judicial. La diputada la señaló como una de las figuras más influyentes de la justicia argentina contemporánea, reconocida por su integridad y por mantener una postura firme ante las presiones institucionales.

La apertura formal estuvo a cargo de Marcela De Langhe, vicepresidenta de AMJA y jueza del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, quien explicó el valor simbólico del emplazamiento elegido. “El paseo que llevará su nombre se enfrenta con el Palacio de Justicia. Carmen mirará hacia la sede de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, hacia el lugar donde ejerció la magistratura con valentía y una extraordinaria honestidad intelectual”, señaló De Langhe.

La jueza agregó una reflexión sobre la situación actual: “Hubo mujeres en esa Corte y hoy no hay ninguna”, dijo, aclarando que lo expresaba “sin ánimo de reproche, como una simple constatación”. Con ello planteó un desafío para las instituciones en relación con la representación femenina en los altos tribunales.

De acuerdo con esa perspectiva, el futuro paseo adquiere una dimensión que supera el reconocimiento histórico: no será un monumento que mire el pasado con nostalgia, sino una invitación a construir el futuro. Recordará que la igualdad no es una conquista definitiva, sino una tarea cotidiana que requiere compromiso y perseverancia. De Langhe definió el proyecto en términos republicanos: independencia, igualdad y coraje, valores que, sostuvo, representan a Carmen Argibay y que se proponen inscribir en el espacio público de su ciudad natal.

Tras esa intervención hablaron otras referentes judiciales. Camila Banfi, vicepresidenta de AMJA y jueza del Superior Tribunal de Justicia de Chubut, remarcó la importancia de proyectar el legado de Argibay a nivel federal. Cristina Leiva, del Superior Tribunal de Misiones, aportó anécdotas y enseñanzas de su trabajo conjunto con Argibay en la International Association of Women Judges (IAWJ). Stella Maris Martínez, ex Defensora General de la Nación, repasó más de 40 años de trayectoria y su relación con la homenajeada. El cierre estuvo a cargo de Eve Flores, presidenta de AMJA y jueza de cámara en Córdoba, quien evaluó la situación actual de las mujeres en la justicia y el trabajo de la asociación en defensa de sus intereses en la carrera judicial.

También participaron Nidia Marsero y Flora Acselrad, colaboradoras directas de Argibay, cuyas intervenciones ofrecieron una visión cercana sobre su modo de trabajo y su pensamiento. A lo largo del encuentro, las expositoras coincidieron en que Argibay transformó el lugar de las mujeres en el Poder Judicial argentino y dejó una impronta que sigue orientando a nuevas generaciones de magistradas y funcionarios.

La elección de Plaza Lavalle como sede del futuro paseo fue presentada como un reconocimiento institucional preciso: ese espacio, frente al edificio donde Argibay ejerció como ministra de la Corte, busca mantener viva la memoria de una jurista cuya trayectoria trascendió las fronteras del país y cuyos aportes continúan siendo referencia para la comunidad jurídica internacional.

Artículo anterior

Jornada familiar en el Hospital Esteves con juegos, vacunación y asesoramiento

Artículo siguiente

7 cambios de iluminación que amplían visualmente una casa pequeña

Continuar leyendo

Últimas noticias

Comienza el Mundial en: