En el primer semestre de 2026 el mercado de la carne vacuna mostró tendencias opuestas: las exportaciones aumentaron mientras el consumo interno retrocedió por una menor oferta y por el impacto de los precios en el poder adquisitivo de los hogares.
Según el informe económico de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), el abastecimiento del mercado doméstico de carne vacuna se redujo 11,5% en la comparación interanual durante enero-junio de 2026.
El consumo aparente fue de 1.019.430 toneladas res con hueso, casi 132.000 toneladas menos que en el mismo período de 2025. Fue el peor primer semestre en los últimos 30 años.
Al analizar la serie histórica desde mediados de la década de 1990, el primer semestre de 2026 se posiciona como el de menor consumo interno de carne vacuna en tres décadas; ni las crisis económicas ni las liquidaciones de hacienda anteriores registraron niveles de abastecimiento tan bajos.
La entidad atribuye la retracción principalmente a la pérdida de poder adquisitivo de los hogares por el encarecimiento de la carne respecto de otros alimentos. En el promedio de los últimos doce meses el consumo per cápita fue de 47 kilos por habitante al año, un 8,2% menos que un año atrás, lo que equivale a 4,2 kilos menos por persona.
Más exportaciones de carne vacuna
De acuerdo con datos del Indec recopilados por la cámara, el rubro carnes y derivados acumuló un aumento del 45% en los últimos doce meses, por encima del índice general de precios al consumidor, que fue 33,5% en el mismo período. Dentro del rubro, los cortes vacunos crecieron 53,6% anual, mientras que el pollo entero, que compite como sustituto en las compras de muchas familias, aumentó a un ritmo menor, del 29,9% anual.
La caída del consumo interno no se explica solo por los precios; también influyó la dinámica de la oferta. En el primer semestre se faenaron 6,02 millones de cabezas de ganado vacuno, un 8,9% menos que en igual período de 2025, reflejando una menor disponibilidad de hacienda para faena.
Sin embargo, la producción no se redujo al mismo ritmo que el consumo porque las exportaciones crecieron: en los primeros seis meses del año sumaron 408,6 mil toneladas, un 10,2% más que en el mismo período de 2025. En consecuencia, una mayor proporción de la producción se destinó a mercados externos y quedó menos carne disponible para el consumo local.
Según Ciccra, la participación de la producción destinada a exportación subió de 24,4% a 28,6% entre un semestre y otro, mientras que la que se destinó al mercado interno bajó de 75,6% a 71,4%.
Fuente: Agencia DIB


