Juan Carlos Miranda, afiliado de PAMI y con discapacidad, denunció que la obra social le redujo las prestaciones de internación domiciliaria que recibe, a pesar de la indicación médica de atención de enfermería permanente.
Según contó a Diario El Sol, Miranda posee Certificado Único de Discapacidad (CUD) y padece cuadriparesia y hemiplejia. Usa bolsa de colostomía y sonda vesical permanente, por lo que necesita asistencia continua para sus cuidados diarios.
Explicó que su médica solicitó el Módulo B para la internación domiciliaria, que incluye servicio de enfermería; sin embargo, PAMI autorizó el Módulo C, que no contempla ese servicio.
«Necesito enfermería: mi esposa no puede levantarme ni rotarme sola. Desde el lunes estoy en la misma posición en la cama y el único que me ayudaba era el enfermero cuando venía», expresó Miranda.
Añadió que presentó la documentación requerida y solicitó explicaciones a la obra social sobre el cambio de módulo, pero que hasta ahora no ha recibido respuesta.
«Lamentablemente mi enfermedad sigue avanzando y me deja cada vez más rígido; PAMI me está quitando servicios y me deja a la buena de Dios», manifestó.
El vecino indicó que tiene la constancia del pedido de su médica y la documentación de PAMI sobre la prestación autorizada, y pidió que se revise su caso para restituir el servicio de enfermería domiciliaria, que considera imprescindible para su tratamiento y calidad de vida.


