Granja Tres Arroyos informó a su personal de la planta de Pinzo, en Pilar, que suspenderá la actividad laboral durante agosto. La medida afecta a aproximadamente 300 trabajadores y, según informó Pilar de Todos, fue pactada con el sindicato STIA con pago parcial del salario.
Según un comunicado interno al que tuvo acceso Pilar de Todos, la suspensión estará vigente desde el lunes 3 de agosto hasta el domingo 30 de agosto de 2026, periodo en el que no se realizarán tareas operativas ni de faena.
El comunicado añade que el personal no deberá presentarse a trabajar salvo que sea convocado expresamente por la Jefatura de Planta o por Recursos Humanos, lo cual se comunicará por los canales habituales. Las operaciones se reanudarán según la programación operativa que se informará oportunamente.
Acuerdo para evitar medidas más drásticas
Trabajadores consultados por Pilar de Todos señalaron que la decisión se tomó en una asamblea gremial y que la suspensión incluye una compensación parcial: un pago equivalente al 65% del salario. Explicaron que la medida busca evitar consecuencias más severas aplicadas en otra planta del mismo grupo —en Cresta Roja, del grupo GTA, se impusieron vacaciones forzadas— y que por eso se llegó a este acuerdo.
Deuda salarial persistente
Paralelamente, los trabajadores mantienen un reclamo por haberes atrasados. Denuncian que la empresa adeuda dos meses de sueldo y el aguinaldo, y que los pagos se realizan de forma irregular, a veces en cuotas semanales y en otras ocasiones sin desembolso.
De rotaciones a paralización total
La suspensión implica un cambio respecto del esquema vigente desde abril, cuando se aplicaron suspensiones rotativas a unos 200 operarios con jornadas reducidas. Ahora la afectación es general: en la planta solo continúan operando cinco personas de Recursos Humanos y dos empleados del kiosco.
Conflicto abierto desde 2024
La crisis en Granja Tres Arroyos se remonta a fines de 2024, cuando la empresa presentó un procedimiento preventivo de crisis vinculado a la caída de las exportaciones —golpeadas desde 2023 por el cierre del mercado chino tras un brote de gripe aviar— y a problemas productivos.


